viernes 05.06.2020

El Hospital de Alicante confirma que funcionario de cárcel murió por COVID-19

El Hospital de Alicante ha confirmado este lunes que el funcionario de prisiones de segunda actividad destinado en la cárcel de Fontcalent fallecido el domingo lo fue por coronavirus, lo que supone la segunda muerte en el ámbito penitenciario tras el fallecimiento, la semana pasada, de una reclusa de 78 años

El Hospital de Alicante confirma que funcionario de cárcel murió por COVID-19

Fuentes de Instituciones Penitenciarias han indicado que tras la muestra tomada anoche al funcionario fallecido en su domicilio, situado en las instalaciones de la propia cárcel de Fontcalent, el hospital ha confirmado el positivo por coronavirus.

Desde el pasado lunes, cuando experimentó malestar, se encontraba en su domicilio con síntomas compatibles con el coronavirus.

Se trata del primer funcionario de prisiones muerto por la enfermedad, un trabajador de 66 años que estaba en segunda actividad con jornada reducida en labores administrativas en las oficinas, por lo que no trabajaba en el interior del recinto con reclusos, y además contaba con patologías previas.

Según las fuentes consultadas, comenzó a encontrarse mal hace unos días, sin que su estado aparentara gravedad o se requiriera el ingreso hospitalario, si bien falleció este domingo en su vivienda.

Tras conocerse el caso de este funcionario, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de Valencia realizó un estudio de contactos que determinó que sólo otro funcionario había mantenido contacto estrecho con él y que, desde entonces, se encuentra en cuarentena y asintomático, según el Ministerio del Interior.

A pesar de que el fallecido llevaba años sin entrar al interior del centro penitenciario y, por tanto, no tenía contacto con los internos, la Unidad Militar de Emergencias se ha personado esta mañana en la prisión para planificar la desinfección que tendrá lugar en las próximas horas.

El ministro Fernando Grande-Marlaska envió anoche un mensaje de cariño y pésame a la viuda, la familia y a los compañeros de Ismael a los que, esta tarde, también ha agradecido su "profesionalidad".

En el ámbito penitenciario se trata de la segunda muerte por COVID-19 tras fallecer el pasado martes en el hospital de Arganda del Rey (Madrid) una presa de 78 años con patologías previas, quien había llegado cuatro días antes desde la cárcel de Estremera, también en Madrid, donde estaba ingresada.

Además, Instituciones Penitenciarias ha informado de que en la actualidad hay 87 casos positivos en las cárceles, de los cuales 81 son trabajadores de centros y seis son internos de las prisiones de Madrid V, Madrid VII y Álava. 



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