miércoles 12/8/20

El Gobierno carga contra el PP por dejarle solo y forzarle a pactar con Bildu

El Gobierno ha culpado al PP de dejarle solo y mirar para otro lado con la aprobación de la última prórroga del estado de alarma y obligarle a buscar apoyos en otros grupos como EH-Bildu, a pesar de la perplejidad y el enfado que el acuerdo con los abertzales ha generado en algunos barones socialistas

El Gobierno carga contra el PP por dejarle solo y forzarle a pactar con Bildu

Los "populares" han desdeñado esas críticas, y su vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, se ha preguntado, con cierto sarcasmo, si el Gobierno también les va a responsabilizar de la muerte de Kennedy, cuando ha sido Pedro Sánchez quien ha cerrado un pacto con un partido que no ha condenado a ETA.

Pese a ello, la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha defendido el pacto porque, a su juicio, con la situación de crisis que vive España no pueden permitirse "vetos contrapuestos" y es necesario "amarrar apoyos" para defender la salud de los españoles.

Así, ha recriminado la "dinámica de negociación imposible" de quien ha votado que no "con los dedos cruzados", con la esperanza de que saliese adelante el estado de alarma, pero sin su apoyo.

Una actitud que también ha reprochado a algunos partidos de izquierda, en referencia a sus socios de ERC, a los que, eso sí, no ha citado.

No ve Montero crisis interna en la coalición de Gobierno después de las interpretaciones opuestas sobre la derogación de la reforma laboral ofrecidas en las últimas horas por el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y la vicepresidenta tercera y ministra de Economía, Nadia Calviño.

Para la portavoz del Gobierno, el Ejecutivo "es fuerte y está unido pese a quien pese" y van "todos a una", aunque reconoce que hay "distintas sensibilidades".

Ha atribuido las posibles diferencias a que "trabajan a destajo, 24 horas al día prácticamente", y no todos conocen "al momento o al detalle" las tareas en las que se encuentran otros.

Montero también ha querido calmar al PNV, habituales apoyos parlamentarios del Gobierno, después de su pacto con sus adversarios electorales en el País Vasco.

Ha remarcado que el Ejecutivo tiene un acuerdo estable con el PNV, mientras que el de Bildu es "particular y puntual" y no tuvo más alcance que el de recabar apoyos a la prórroga del estado de alarma.

A quien tampoco ha gustado demasiado el polémico pacto, ya dentro de las propias filas socialistas, ha sido a algunos barones territoriales que, aunque prefieren cerrar filas con la dirección de su partido, no ocultan tampoco su sorpresa.

Sin duda, el más beligerante ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que ha rechazado rotundamente el pacto y ha subrayado que lo que se consigue "en base a la extorsión o la tortura política" no tiene validez.

Aunque ha mostrado su apoyo al Gobierno, García Page ha avisado que da "por no hecho" el acuerdo firmado por los portavoces parlamentarios de PSOE, Unidas Podemos y Bildu, ha apelado a reconstruir puentes y consensos "mirando con luz larga" y, en ese escenario, ha pedido que se tome a Ciudadanos de ejemplo.

También a Ciudadanos ha apuntado el presidente de Aragón, Javier Lambán, que ha dejado entrever su malestar y ha hecho hincapié en que los acuerdos que comparte son aquellos que se hacen "con los partidos que creen en España y en el futuro común de los españoles".

Más directo, el alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, el socialista Abel Caballero, ha rechazado el pacto de PSOE y Unidas Podemos con los abertzales: "Yo, con Bildu, ni buenos días", ha zanjado.

"España no se merece este Gobierno" es la frase más repetida por el PP para criticar la política de pactos y la gestión del Ejecutivo.

El líder de los "populares", Pablo Casado, ha instado a Sánchez a que elija si prefiere a sus socios "radicales que quieren romper España o su economía" o volver al "sentido común" de las fuerzas que, como los populares, respetan el sistema constitucional.

"No se puede mercadear por un puñado de abstenciones", le ha recriminado Casado, que ha insistido en que España "no merece" un Gobierno que "traiciona" a sus socios, "engaña" a los propios ministros y "miente" a todos los españoles.

Ha advertido de que Europa está mirando a España y reclama "competitividad y flexibilidad" laboral, justo lo contrario de lo que propugna ese pacto para derogar la reforma laboral.

En esta misma línea, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha alertado de que "ningún político en su sano juicio" pactaría en este momento con una fuerza "residual" como la liderada por Arnaldo Otegi.

Para Feijoó es un "disparate" firmar con un partido "disparatado como Bildu" cuestiones tan sensibles como "haciendas, vidas y empleos de 47 millones de españoles".

Comentarios