sábado 12/6/21

El ‘feminismo serio’ se pasa a la jaimitada

8m

No es la primera vez que ocurre. Hay causas que, por nobles o justificadas o legítimas u oportunas que sean, se desvían y se pervierten, se corrompen y hasta se prostituyen. En definitiva, terminan completamente desbaratadas y arruinadas. ¿Por qué? En no pocas ocasiones, por la radicalidad de quienes las abanderan, que puede terminar en ceguera y en el puro y duro carácter obtuso del rincón hasta el que las llevan y arrojan y malogran.

Que la Igualdad real en la defensa de los derechos y los intereses y las oportunidades del hombre y la mujer es un desafío aún pendiente, pocos lo cuestionan. Ahora bien, ¿hasta qué punto se está deslizando, por qué pendiente, el feminismo más excluyente y sordo?

La penúltima en el capítulo de desmesuras pasa por sacarnos (a los contribuyentes) 46.000 euros del bolsillo (¡como si el dinero sobrara!) para ‘invertirlos’ en un sesudo estudio en el que se alcanzará la ineludible conclusión de que los piropos tienen un “impacto sexista” y que, por tanto, todos deberíamos hacer una reflexión para eliminarlos de nuestro vocabulario y nuestro capítulo de recursos para relacionarnos con los demás.

El muy necesario examen lo financia el Ministerio de Ciencia e Innovación y, lo grotesco, es que se presenta al amparo de un programa que pretende el “fortalecimiento científico y tecnológico” (¡leer para creer!).

Que el machismo de la caverna, hoy y siempre, debería ser erradicado, es algo casi incuestionable. No sólo porque termina perjudicando a la mujer sino, en algunos casos, por una cuestión de mal gusto que como sociedad nos podríamos ahorrar. Ahora bien, que se destinen cuantiosos fondos públicos (y no es la primera vez) a descubrir que “los piropos se centran en el acoso sexual y comentarios sobre el cuerpo” o que “hay que ahondar en su uso tanto en la población adulta como en las futuras generaciones” o que “se vinculan con la construcción hegemónica de la masculinidad” resulta, además de caro, insultante. Por su simpleza.  

Centrémonos en lo importante. Hay mucho camino por recorrer en diversas formas de discriminación y violencia contra las mujeres que debería terminar mañana mismo. No desviemos el tiro y hagamos los experimentos, mejor, con gaseosa.

 

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