domingo 13/6/21
EDITORIAL

Los ERE’s de 2021 y la resiliencia ciudadana

Cola de desempleo

Mucho se ha teorizado sobre la cada día más necesaria capacidad ciudadana de responder a momentos de cambio y convulsión, de erosión en la economía que termina afectando al núcleo de pensamiento y emocional de las personas. La resistencia de la sociedad se ha puesto durísimamente a prueba por mor del coronavirus, y combinar la fuerza con la flexibilidad para superar este mal trago es casi la única receta posible y útil.

Son senderos llenos de piedras por los que aún, como colectivo, debemos transitar y la pregunta es si lo peor ya ha pasado. No en términos sanitarios, que la realidad es (no sólo por la llegada de las vacunas, pero principalmente) que sí, sino en la ecuación en la que se mide el propio bienestar interno de cada ser humano.

Hace apenas dos meses se anunciaba atronadoramente el histórico ERE de 'El Corte Inglés'. Era uno más, simbólico donde los hubiere, pero uno más de los miles que se vieron obligados a hacer durante 2020 otras tantas de nuestras compañías. En todo tipo de sectores, casi sin excepción. No se puede olvidar -más allá de la propaganda interesada y, en esencia progubernamental- que muchos de quienes empezaron en ERTE terminarán irremediablemente en ERE.

Hay áreas especialmente sangrantes, como la financiera. Tal es así que, en los últimos meses, ha perdido 100.000 empleos, según datos del Banco de España. Pero además, durante esta primera mitad del año, seguirán saliendo empleados, uno tras otro, en algunas circunstancias fruto de prejubilaciones; pero, incluso contemplando estos expedientes en particular, la lista de trabajadores que se encaminarán al paro no dejará de engordar: los anuncios de despidos colectivos son, por desgracia, inminentes, adquiriendo la forma de avalancha.

Qué duda cabe que buena parte del 'reseteo' de nuestra economía vendrá empujado (con menos millones de los inicialmente previstos y con mayor dilatación en el tiempo) de la mano de los fondos europeos procedentes del Plan de Recuperación Económica y Resiliencia. Y, aunque pudiera tener resonancias idealistas plantearlo, más allá de la remontada en lo material, esa resiliencia, esa predisposición interna de cada persona para superar circunstancias traumáticas, en su cerebro y en su piel, será clave para determinar con qué rapidez se puede sacar al enfermo de la UCI y, definitivamente, de planta. Ojalá en breve.

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