miércoles 12/5/21

Estrella Digital

EDITORIAL

Enchufados al Estado, SL.: ¿hasta cuándo?

empresas_manos

El nepotismo es un fenómeno tan viejo y aborrecible como la propia organización de la vida profesional de las personas, y a lo largo de la historia se ha adornado de los más diversos ropajes pero, en el fondo, la arbitrariedad, la discrecionalidad mal entendida, la discriminación y, por tanto, el favoritismo siempre lo han distinguido.

Hay algo, no obstante, que resulta hoy más chocante que nunca, y por ende condenable. Si la democracia se supone que es un sistema que se ha pulido y perfeccionado, si damos por hecho que los mecanismos de control al poder han igualmente mejorado, si hay un consenso más o menos básico en seguir avanzando para completar este modo de vertebración de la sociedad y el Estado, ¿cómo es posible que la ancestral práctica del enchufismo esté más vigente y a la luz que nunca? ¿es sólo una apariencia o, por el contrario, la aplastante realidad?

Que Vox haya denunciado la “agencia de colocación” de “amigos” en que el presidente Sánchez habría convertido al gobierno y las propias estructuras de la Administración General es sorprendente. En esencia, por lo tarde que llega la denuncia. Y porque está a la vista de todos esa forma de proceder que se fundamenta en el borrado de la profesionalidad como mecanismo de selección, y su sustitución compulsiva por los “dedazos”.

Que un poder ejecutivo tome como práctica habitual repartir prebendas, devolver favores o sacar del paro a personas con escasa preparación y nula experiencia de gestión es el mejor indicador de que hay un país a la deriva o, peor, al que desde las alturas se le está alfombrando el camino para el desastre

La inclusión de la mujer de un amigo de Pedro Sánchez, Lorena del Río, en una empresa pública es el enésimo botón de muestra de que algo no funciona. Y lo es porque la impunidad, la falta de pudor con la que se producen estos nombramientos está alcanzando cotas alarmantes y provoca en la población una rotunda sensación de indefensión, en la medida en que, a pesar de tanto atropello, “aquí nunca pasa nada”. ¿Algún día purificaremos y depuraremos como nación las estructuras públicas, eliminando todas las especies posibles de corrupción?

 

Comentarios