sábado 31/10/20

La desobediencia a la autoridad, el principal motivo de las 600 detenciones registradas en la primera semana de confinamiento

Conoce en qué consiste este delito y las penas puede acarrear en aquellos ciudadanos que hagan caso omiso a las restricciones de movilidad

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La crisis del coronavirus genera diariamente multitud de datos y noticias. Sin perder de vista las cifras de contagiados o fallecidos, uno de los aspectos que más comentarios despierta es el número de denuncias registradas por el incumplimiento del estado de alarma, así como las detenciones realizadas por desobediencia a la autoridad. Pero, ¿cuáles son las diferencias que llevan a unas personas a ser multadas y otras detenidas?

60.000 denuncias y 600 detenciones

 

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se encargan de velar por el cumplimiento del estado de alarma desde que fuera decretado el pasado 15 de marzo. Una semana después de esta declaración histórica, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska ha dado a conocer el número de denuncias contabilizadas en la primera semana de confinamiento.

Las cifras se elevaban aproximadamente a 60.000 denuncias en toda España y 600 detenidos. Desde el Ministerio del Interior reconocen que tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil realizó “una labor pedagógica” en los primeros días bajo este decreto. Con esta intención trataban de aleccionar a los hipotéticos infractores sobre lo que podían y no podían hacer.

Sin embargo el propio Grande-Marlaska reconoce que “ya ha transcurrido un tiempo razonable” para concienciar a la ciudadanía y ha llegado el momento de sancionar a aquellos que incumplan esta última ley. Es por ello por lo que las cifras de  “insolidarios”, así los calificó el ministro, se ha visto incrementada en estos últimos días, a raíz también de un refuerzo en los controles en carreteras gracias a la colaboración de la DGT.

¿Por qué algunos son multados y otros detenidos?

 

Arturo González, socio fundador de Dexia Abogados, trata de despejar esta disyuntiva. El abogado penalista explica que “una persona que esté ahora mismo en España no está cometiendo ningún delito por no permanecer en su domicilio”. Una premisa que afirma que “la gente tiene que tener muy presente”.

Evidentemente los ciudadanos cuentan con ocho supuestos para salir a las calles, pero aquel que lo haga fuera de estas opciones “estará incumpliendo una norma de carácter administrativo” y por tanto será sancionado con una multa tal y como le ha sucedido a las 60.000 personas denunciadas. En cualquier caso, no habría cometido acto delictivo alguno.

Para que un individuo sea detenido tiene que haber cometido algún delito de desobediencia a la autoridad. Arturo González aclara que “si permaneciendo en la calle los agentes paran a una persona, le instan a que se vaya a su domicilio y permanezca en él, y el sujeto hace caso omiso desobedeciendo las indicaciones dadas, sí que estaríamos hablando de que sería un delito”.

De hecho plantea tres posibles delitos: “En primer lugar el de resistencia a la autoridad, en segundo lugar podría darse un delito de atentado contra la autoridad; y en tercer lugar y en un supuesto llevado al extremo, podríamos hablar de un delito de atentado contra la autoridad en concurso con un delito de lesiones”, analiza.

¿Qué penas podrían imponer a estos ciudadanos?

 

Aquellos que pasen por alto la Ley de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio se exponen a ser sancionados ya sea de forma administrativa o penalmente. No obstante, hay que desglosar cuáles podrían ser esas penas y qué castigos se contemplan.

En el caso de las multas, el letrado de Dexia Abogados afirma que “pueden ir desde los 100 euros hasta los 600.000”. Esta última cifra se alcanzaría si se infringe el artículo 45.3 B) de la Ley de Protección Civil o el artículo 57.2 A 2º de la Ley General de Salud Pública.

Esta situación cambia si hablamos de un delito, más en concreto del tipificado en el artículo 556.1 del Código Penal, pues ya las penas “pueden ir desde los tres meses al año de prisión” o “a la imposición de una multa económica que vaya de 6 a 18 meses”.

En cualquier caso, la efectividad de estas penas queda a criterio de cada uno. Arturo González reflexiona y plantea la situación de que “una persona pueda verse agobiada o bajo un fuerte estrés en su domicilio y busque salir a la calle para despejarse”. A continuación matiza que “si el único castigo que va a tener es una multa, muchos la pagarán gustosamente”.

Es por ello, por lo que quizá el hecho de poner multas por estar en la calle no se ajuste a la efectividad que una medida como el confinamiento busca. “Si en vez de una multa se impusieran penas más gravosas seguramente la gente actuaría de otra forma”, concluye.

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