viernes 10.07.2020
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Desmantelan un taller clandestino que desmontaba coches robados para su venta

La Policía Nacional ha detenido a siete personas que se dedicaban presuntamente al robo de coches en Madrid, que posteriormente desmontaban para venderlos por piezas en un taller clandestino situado en una nave industrial en la localidad de Alcalá de Henares, que ha sido desmantelado

Actuaban, explica la Dirección General de la Policía en un comunicado, como una cadena de montaje de una fábrica y tras robar un vehículo lo desmontaban en pocas horas para su venta por piezas a través de internet y en talleres.

Con el arresto de estas siete personas, todas en la Comunidad de Madrid, los agentes han esclarecido un total de 25 sustracciones de vehículos en distintos puntos de la capital, con un perjuicio económico superior a los 600.000 euros.

La investigación se inició el pasado mes de febrero, cuando la Policía tuvo conocimiento de la existencia de una nave situada en la madrileña localidad de Alcalá de Henares donde presuntamente se despiezaban vehículos sustraídos.

Tras localizar el local, los investigadores lograron recuperar tres vehículos y numerosas piezas de coches que habían sido desguazados.

Este taller clandestino era la base del grupo, que actuaba como "una empresa especializaba en el robo de coches de gama media". Cada uno tenía una función, actuando como una cadena de montaje que se ponía en marcha cuando entraba la demanda de un producto hasta satisfacer el "pedido".

Una vez que sustraían el vehículo en el taller lo desmontaban en función de los elementos que se iban a vender, desde el motor, caja de cambios, volante, salpicadero, llantas de aleación o los asientos, abandonando el resto de las piezas que carecían de valor, detalla el comunicado.

Las partes que no vendían eran transportadas hasta chatarrerías donde se deshacían de ellas, eliminando previamente cualquier indicio que les pudiese relacionar con el robo como números identificativos de las piezas.

Otros componentes eran vendidos por internet y en talleres, pero también eran empleados por los detenidos para efectuar reparaciones.

Según la Policía, la organización también estafaba presuntamente a las compañías aseguradoras, al estar en connivencia las supuestas víctimas de los robos con las personas que despiezaban los vehículos.

Con ello, obtenían un doble beneficio: por un lado, conseguían la indemnización de la compañía aseguradora y, por otro, el dinero obtenido por la venta de las piezas de dicho vehículo.

En dos casos las víctimas utilizaron un viaje a Rumanía, su país de origen, para denunciar el robo al regreso.

Los detenidos tenían tiempo suficiente para deshacerse del vehículo sin ningún riesgo y, posteriormente, cobraban la correspondiente indemnización por parte de la aseguradora, indica el comunicado. 

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