martes 07.07.2020

Desarticulada una organización internacional de tráfico de drogas tras la incautación de 11 toneladas de hachís

La Agencia Tributaria y los Mossos d’Esquadra han logrado la desarticulación de una importante organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas
Desarticulada una organización internacional de tráfico de drogas tras la incautación de 11 toneladas de hachís

La Agencia Tributaria y los Mossos d’Esquadra han logrado la desarticulación de una importante organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas. La operación, denominada ‘Zori’, se ha desarrollado a lo largo de más de un año, bajo la dirección del Juzgado de Instrucción 1 de Tortosa, llevando a la incautación de dos veleros cargados con más de 11 toneladas de hachís, otras dos embarcaciones más y diverso material electrónico y documentación, así como al ingreso en prisión de 16 miembros de la organización, incluyendo a sus líderes.

La investigación comenzó a mediados de diciembre de 2018, cuando se tuvo conocimiento de que una organización criminal dedicada al tráfico de drogas intentaba establecer contactos con personas que tuvieran la capacidad y la experiencia para llevar a cabo un transporte de gran cantidad de hachís desde las proximidades de las costas marroquíes hasta el Delta del Ebro.

Las primeras pesquisas policiales condujeron a un hombre residente en Tortosa, que tenía la experiencia y los medios necesarios para llevar a cabo una transacción de estas características.

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Primera fase de la investigación

La organización tenía una gran preparación logística y capacidad para utilizar varios transportes marítimos. La investigación ha puesto de relieve que habían planificado desde rescates en alta mar para envíos de cocaína transportados en mercantes, hasta transportes transoceánicos desde Sudamérica, con veleros con capacidad para alojar cientos de kilos de cocaína.

También podían llevar toneladas de hachís en barcos de carga, pesqueros, lanchas semirrígidas o veleros. Finalmente, este fue el sistema elegido y que se consiguió interceptar hasta en dos ocasiones.

Como a menudo ocurre en las transacciones a gran escala vinculadas al narcotráfico, hubo una serie de incidencias que obligaron a la organización criminal a demorar en el tiempo los transportes: la situación de tensión que se vivía en Marruecos relacionada con operaciones antidroga, lo cual desaconsejaba intentar cualquier transporte, o la presencia de barcos de guerra de países de la UE que hacían maniobras en la zona.

Esta demora en el transporte la pudieron aprovechar los investigadores para identificar a varios miembros de la organización que preparaban un envío en un velero de unos 19 metros de eslora. Los investigados asumían distintas funciones: contrato de la tripulación, la elección de la embarcación y la persona que cerraba acuerdos para llevar a cabo la operación.

Los investigadores pudieron averiguar que el primer transporte estaba previsto desde el Puerto de Valencia para la madrugada del 10 de mayo de 2019. El objetivo de los traficantes era llegar al Mar de Alborán para recibir la droga y entregarla posteriormente en Libia.

Tres días más tarde por la tarde dos patrulleros de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, el ‘Paíño’, con sede en Palma de Mallorca, y el ‘Albatros’, con sede en Valencia, lograron interceptar el velero, con nombre ‘Open Sea’, en un momento que estaba siendo crítico para la tripulación. La sobrecarga de droga, con cerca de 6.000 kilos de hachís, había puesto en serias dificultades la embarcación, que se encontraba ya en riesgo de hundirse. Los tres tripulantes fueron detenidos y el juzgado acordó su ingreso en prisión.

El precio de la droga en el mercado ilícito habría tenido un valor cercano a los 35 millones de euros. A pesar de que se había conseguido abortar con éxito este primer envío todavía no se había logrado identificar a los principales integrantes de la organización y los agentes tenían constancia de que estaban preparando otros envíos.

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Segunda fase de la investigación

En esta nueva fase los investigadores detectaron la aparición de nuevos miembros en la organización que, junto con los integrantes iniciales, ya estaban planificando un nuevo envío de hachís.

Los funcionarios de Vigilancia y agentes de los Mossos d’Esquadra averiguaron que el principal investigado, un hombre de nacionalidad marroquí establecido en Argentona (Barcelona), sería el encargado de coordinar las actuaciones en Marruecos. En este caso, debía cargar la droga en una lancha en un punto de la costa marroquí, traspasarla a un velero y llevarla hasta Libia.

Otra vez surgieron diversas complicaciones que retrasaron el transporte. Los investigados trataron de ejecutar sin éxito el envío hasta en tres ocasiones: la presión de las autoridades marroquíes, una avería y un temporal, pusieron de nuevo en dificultades el envío.

Finalmente, la madrugada del 26 de marzo de 2020 lograron poner rumbo hacia Libia. Sólo unas pocas horas después del trasvase, el patrullero ‘Abanto’ de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, con base en Cartagena, logró abordar el velero, con nombre ‘Long Less’, detuvo a los tres ocupantes y confirmó que transportaban 161 fardos que contenían 5.280 kg de hachís valorados en unos 31 millones de euros.

Los detenidos, de nacionalidades tunecina, argelina y española pasaron a disposición del juzgado de guardia de Cartagena, que acordó el ingreso preventivo en prisión.

Al poco tiempo de finalizar el registro del velero el equipo conjunto de investigación, en coordinación con el Juzgado Instructor y la Fiscalía, pusieron en marcha un amplio dispositivo, diseñado por fases, con el objetivo de asegurar la detención del resto de investigados y los indicios de que se pudieran localizar en diversos inmuebles.

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Fase de explotación de la investigación

La fase final de la investigación perseguía un doble objetivo: por un lado, la detención de los investigados y la preservación de indicios, y por otro, establecer criterios operativos de seguridad y salubridad teniendo en cuenta el estado de alarma decretado por la pandemia del COVID-19. De ahí que el dispositivo se llevara a cabo en cuatro fases:

-Fase 1, el 27 de marzo: se practicaron seis entradas y registro, dos en Valencia y una en Cabanes (Castellón), Cambrils (Tarragona) y Rubí y Argentona (Barcelona). Se procedió a la detención de cuatro personas, una de nacionalidad argelina, una española y dos de Marruecos, principales líderes de la organización. Ingresaron los cuatro en prisión.

-Fase 2, el 8 de abril: se realizaron cuatro entradas y registro, en Sueca (Valencia), Vinaroz (Castellón), San Carlos de la Rápita y Tortosa (Tarragona), en las que se detuvieron a cuatro personas. Además, se detuvo a dos personas más en Menorca y en Cambrils. En esta ocasión entraron cinco en prisión.

-Fase 3, el 14 de abril: se realizaron siete entradas y registro, una en Valencia, y dos en la provincia de Tarragona, en las localidades de l'Ametlla de Mar y cinco en Roquetes y se arrestó a cinco personas, una de las cuales entró en prisión.

-Fase 4, el 21 de abril: se detuvo en Valencia a dos integrantes de la organización y se escuchó en declaración a once personas como investigadas.

En la fase de explotación de la investigación se han intervenido cuatro embarcaciones: los dos veleros cargados con droga, un pesquero y una lancha semirrígida que los investigados habían comprado y equipado con cuatro motores de 300 caballos con el objetivo de realizar transportes de hachís y que ya tenían preparadas para traficar. También se intervinieron tres vehículos, dinero, droga, teléfonos móviles, dispositivos electrónicos y abundante documentación.

La operación en su conjunto ha contado con la participación de las unidades regionales de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Cataluña, Valencia, Baleares, Murcia y Andalucía, y con la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de Mossos d’Esquadra.

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