Martes 19.06.2018
Consternación y silencio en Las Hortichuelas

Ana Julia quezada, detenida por la muerte de Gabriel

La pareja del padre del menor desaparecido en Níjar, cuyo cuerpo sin vida se encontró este domingo, fue una de las principales sospechosas desde el principio de las investigaciones. Su hija murió en 1996 tras caer accidentalmente por una venta

Los padres del niño desaparecido, Gabriel Cruz
Los padres del niño desaparecido, Gabriel Cruz

La noticia del hallazgo del cadáver de Gabriel Cruz, el niño de 8 años desaparecido el 27 de febrero, y la detención de Ana Julia Quezada, la pareja de su padre, ha dejado consternados y sin palabras a los vecinos de Las Hortichuelas, donde se perdió el rastro del menor.

Las mismas calles de esta pequeña barriada, a unos kilómetros de la costa, que hasta ahora estaban llenas de personas que aportaban su granito de arena ante cualquier micrófono que les preguntase por alguna pista ahora guardan silencio ante la presencia de la prensa.

"No queremos saber nada de periodistas", expresa una pareja que deambula por Las Hortichuelas. Poco antes otro vecino decía desde la puerta de su casa que tenía que "irse y ya había hablado suficiente con los medios".

Rosa, la prima de Carmen, la abuela de Gabriel, es de las pocas que atiende aún a los medios y reconoce que se han quedado "muy tristes" ante una noticia que no esperaban.

"Nos hemos enterado por la televisión. Cuando he llegado donde mi prima ella ya no estaba. Es una pena. El niño lo teníamos siempre con mis nietos. Era muy bueno, muy educado. No lo esperábamos", dice.

En el entorno de la casa de Rosa se encuentran otros vecinos, que prefieren preservar su identidad y aseguran que nadie pensó en que Ana Julia pudiese ser la responsable de la desaparición "hasta que pasó lo de la camiseta, fue muy raro que estuviese seca y la encontrase ella".

Este vecino se refiere al hallazgo realizado por Ana Julia durante un paseo por los alrededores de la depuradora de Las Negras, en Níjar (Almería), junto al padre del niño.

"Mi yerno es policía y pasó con un grupo por la mediana y no vio la camiseta. Ahí sí hubo algo de sospechas, porque además estaba seca", dice.

Estas personas añaden nuevos detalles a la jornada en la que desapareció Gabriel, supuestamente a partir del propio testimonio de la ahora detenida.

Recuerdan cómo el niño estuvo jugando en casa de Rosa con los nietos de ésta hasta las doce, cuando fue a llevar pan a la casa de su abuela y se quedó allí para ir con la familia a realizar unas compras a la localidad vecina de Campohermoso.

La familia comió en Las Hortichuelas y sobre las tres y media de la tarde, cuando sólo quedaban en la casa el niño, su abuela y Ana Julia, éste dijo de volver a casa de sus primos para jugar con ellos.

Afirman que la abuela salió a tirar unos desperdicios, que Ana Julia también fue al exterior de la casa y estuvo hablando por el móvil y que poco después se fue en su coche a la localidad nijareña de Rodalquilar, según dijo, a limpiar una casa de su actual pareja y padre del menor.

Nadie se explica en Las Hortichuelas qué ha podido ocurrir en realidad o si la presunta autora actuó sola o acompañada, si bien una vecina, que también prefiere permanecer en el anonimato, insiste en que ese día vio "una furgonetilla blanca" cerca del camino que tomó Gabriel.

Mientras todo esto ocurre, un grupo de psicólogas del 112 de Andalucía se dirige a la casa de Carmen, la abuela de Gabriel, y decenas de personas se manifiestan de forma espontánea ante la Comandancia de Almería, donde ha sido trasladada Ana Julia tras ser detenida poco antes de las dos de la tarde en Vícar (Almería).

Sospechas vecinales

Vecinos de Las Hortichuelas comenzaron a sospechar de una posible implicación de Ana Julia Quezada en la desaparición del niño Gabriel Cruz cuando esta afirmó haber encontrado una camiseta interior de color blanco del menor.

Quezada, detenida por la Guardia Civil, que ha hallado el cuerpo sin vida del menor en el maletero de su coche, aseguró el sábado 3 haber encontrado la pieza de ropa en las inmediaciones de la depuradora del Barranco de Las Águilas, en la barriada de Las Negras (Níjar), cuando paseaba junto al padre de Gabriel.

Los habitantes del lugar donde se perdió el rastro del niño Gabriel Cruz aseguran que nadie pensó en que Ana Julia pudiese ser la responsable de la desaparición "hasta que pasó lo de la camiseta, fue muy raro que estuviese seca y la encontrase ella".

"Mi yerno es policía y pasó con un grupo por la mediana y no vio la camiseta. Ahí sí hubo algo de sospechas, porque además estaba seca", relata un vecino.

La detenida llegó a afirmar durante una entrevista con TVE, realizada junto al padre del niño, que el mismo día de la desaparición de Gabriel ella misma había advertido al menor contra los desconocidos.

"Esa misma mañana estuvimos desayunando y salió la conversación. La abuela y yo. Y le dijimos, 'Tú si ves un desconocido corre, no te pares'. Mira por dónde, ese mismo día desapareció el niño", declaró la arrestada ante las cámaras.

Y agregó: "Solo no se iría, no se alejaba él, se marchaba de cada media hora y volvía... Se comía una manzana, una fruta, y volvía con los amigos. Pero es que ese día Gabriel no volvió".

Una vez arrestada, Ana Julia Quezada ha sido conducida a la Comandancia de Almería.
Decenas de personas se han congregado de forma espontánea ante la Comandancia de Almería para increpar a la mujer, que permanecerá en los calabozos de estas dependencias policiales hasta que sea puesta a disposición judicial