miércoles 21/4/21

Estrella Digital

EDITORIAL

El ¡Basta Ya! del Comercio Y la Hostelería

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Todo tiene un límite, y el tejido de proximidad lo ha superado hace demasiados meses. La pelota está ahora en el tejado del gobierno. Primero por verse obligado a responder a la exigencia del comercio y la hostelería, que no se conforman con menos de 12.500 millones de euros en ayudas directas para evitar que la hemorragia de cierres afecte al cuerpo entero hasta entumecerlo y enterrarlo. Segundo, porque tendrá que acreditar, fehacientemente, que las bárbaras restricciones que han afectado a decenas de miles de establecimientos en España (algunos en la UCI, otros ya en el cementerio) se basaban en criterios científicos, sanitarios.

No sólo eso: desde las alturas del poder se deberá justificar con pelos y señales, de nuevo con rigor, por qué hay limitaciones en el ejercicio del derecho fundamental al trabajo (llegando a la prohibición total) que se han impuesto a unos sectores sí, mientras a otros no. Conviene recordar, en este sentido, la gigante demanda colectiva que bares y restaurantes de toda España han situado hace semanas ya en los tribunales, actuando contra el Estado ante la conculcación de libertades básicas, constitucionalmente protegidas.

Que patronales y asociaciones de enorme peso como Acotex, Anceco, Comertia, Amicca o Eurelia hayan puesto el grito en el cielo por el cierre ya consumado de ¡150.000 negocios! era algo que estaba más que anunciado. Porque en España, a diferencia de otros países, el soporte del gobierno ante la calamidad no ha llegado a estas malheridas empresas. Y porque no se descarta (al contrario, se trabaja duro en ello) una nueva oleada de procedimientos judiciales.

Mientras de una manera escandalosa hemos conocido que los altos cargos gubernamentales e institucionales siguen subiendo como la espuma, con cargo como es natural al agujereado bolsillo del contribuyente, parece mentira, una broma de muy mal gusto, que a La Moncloa se le tenga que recordar -día sí, día también- que hay personas y familias que no han muerto de coronavirus, pero que corren el serio riesgo de morir de hambre.

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