jueves 22/10/20
EDITORIAL

Barajas necesita urgentemente controles sanitarios anti-pandemia

BARAJAS

En el fragor de una crisis relámpago, casi todo es perdonable en el capítulo de errores. No así cuando una situación de emergencia, como la producida por el covid19, se prolonga durante medio año y presenta unas perspectivas de resolución que se mueven entre los grises y el negro, por desgracia en el medio plazo.

            Entonces, casi ningún traspié tiene justificación: ni la improvisación, ni la frivolización, ni la relativización, porque ya se ha superado la fase de los ensayos… no digamos ya la cabida que pueda tener la negligencia. Y esto porque la gravedad de las circunstancias se resume en un contador imposible por hoy de frenar que acumula cada día nuevos infectados y muertos.

            El presidente Sánchez se ha despachado en las últimas horas, sin mayor afán de abundamiento sobre lo referido, asegurando que él es capaz de garantizar que sólo un 0,2% de los contagios en la Comunidad de Madrid desde que terminó el estado de alarma tiene su origen en el aeropuerto internacional de Barajas.

            Tal aseveración, con un repunte incontenible en la capital de España y con la propia imagen global de nuestro país en juego, lisa y llanamente, clama al cielo. ¿Cómo es posible que, ante las diarias embestidas del coronavirus, el presidente del gobierno se muestre incomprensiblemente tibio ante el control en la principal puerta aérea de acceso a territorio nacional? ¿Cómo entender que no se haya ya articulado un sistema de test, rápidos y pruebas pcrs, a quienes llegan procedentes del mundo entero desconociéndose en qué circunstancias sanitarias lo hacen? ¿Cómo puede asimilarse esta gravísima dejación de funciones cuando más del 80% de madrileños confiesa que una de las grandes preocupaciones que tiene en relación a su salud deriva de la llegada de turistas? ¿Cuánto tiempo más, y por tanto cuántas vidas, estamos dispuestos a sacrificar? ¿Es admisible esta parsimonia, esta falta de visión y este dontancredismo desde algún punto de vista?

            La presidenta Ayuso, incluidas algunas de sus controvertidas decisiones, está acreditando un contundente afán de protección respecto de la capital de España y de la comunidad con mayor capacidad para producir riqueza y mover la debilitadísima economía. Y está planteando la batalla no de acuerdo a las coordenadas de la ideología sino de la epidemiología.

            Ha llegado, antes de tener que lamentar daños humanos mayores a los ya hasta hoy insoportables, de que plantee alto y claro al Ministerio de Fomento, y a la propia AENA, que Barajas puede y debe convertirse en una infraestructura segura, y no en la que reine la incertidumbre sobre el estado clínico en el que ponen el pie en España ciudadanos de todos los continentes. ¿Vamos a esperar temerariamente, también en los aeropuertos, para hacer las pruebas que, por razones de vida, necesitamos? ¿Faltará talla política, una vez más, para acometer una acción tan simple, directa… y apremiante?

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