Pido perdón

Me he dado cuenta que pedir perdón crea tendencia. Está de moda. Desde los evasores fiscales a la Corona. Futbolistas, entrenadores y gremios varios. Servidor no iba a ser menos. Es más: estoy creando pegatinas de “I love perdón” que creo tendrán mucho éxito. Con su corazoncito y todo.

Así que he buscado algo para pedir perdón y finalmente lo he encontrado. Les comento: servidor, en ocasiones, se indigna por alguna noticia y entonces me “copago” en las ilustres señoras que dieron a luz a determinados personajes. Es una desconsideración aunque dichos enfados los mantengo en la intimidad de mi cerebro. Incluso con una sonrisa. Pero está feo. Por ello pido perdón.

Por lo general, estas subidas de adrenalina están provocadas por hechos y decisiones que observo en esta fase de nuestra vida que transcurre en lo que denominaría como una democracia subvencionada.

Es que uno no acaba de entender que nuestra ya no tan joven democracia se haya aburguesado en base a partidos políticos que son como empresas con profesionales de sueldos altos e incluso duplicados, elevados gastos generales, puestos semi vitalicios, subvenciones costosísimas, inmunidad bastante garantizada, listas cerradas y edificios pertrechados que encierran insanas ambiciones personales y odios muy disimulados entre sus miembros.

Tampoco comprendo que la misma estructura y ambiente sirva para que funcionen los Sindicatos, Patronales y varias Instituciones de las autonomías y de las autonosuyas. Vamos…todas. También me escandaliza que el estado de gran bienestar de las mismas, solo se haya “recortado” mínimamente.

Por otro lado no soporto la defensa numantina de reconocidas conductas poco ejemplares, cuando el sospechoso de las mismas está ya totalmente incapacitado para ejercer cualquier cargo, pues su tiempo y afán están monopolizados por lo “suyo”.

Por ello me pregunto: ¿Entra dentro de lo posible que cuando los de Bruselas nos recomiendan reformas y que aquí se entienden como recortes, lo que nos sugieren es iniciar un período constituyente? Puede ser. Si así fuera no andan desencaminados. Mejor plantear un nuevo escenario que soportar esta especie de gota malaya de malas noticias y recortes semanales, que es una tortura muy sofisticada y  eficaz si lo que se pretende es desmoralizar al personal.

Como pueden observar ya me estoy poniendo malo. Me está subiendo la adrenalina. Así que antes de decir o pensar algo inconveniente, acabo con un “yo pido perdón” por las líneas que escribo. Las pasadas, presentes y futuras. Es lógico: estamos celebrando el Año Nacional del Perdón.

Hasta la próxima semana.

Paco Fochs - Estrella Digital

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