Jaime Cedrún

11 Congreso CCOO: Renovación y transparencia

11 Congreso CCOO: Renovación y transparencia

Hace tan solo una semana concluía el 11 Congreso Confederal de CCOO. Un Congreso que llega en los delicados tiempos que suponen los cambios de ciclo. La Secretaría General del sindicato queda en las buenas manos de Unai Sordo, encargado de gobernar los cambios en la forma de hacer acción sindical y en los diferentes planteamientos organizativos.

Se abre un nuevo tiempo de profunda renovación en el que los pilares en los que se sustentan las Comisiones Obreras siguen siendo la mejora guía. Nuestro carácter sociopolítico, independencia, unidad de acción y solidaridad internacional se encuentran en nuestro ADN y siempre han aportado soluciones, incluso en los tiempos más complicados. No podemos olvidar que nacer en tiempos complicados nos ha imprimido carácter.

La ponencia aprobada en el Congreso hace hincapié en los cambios necesarios, ya emprendidos, en la forma de hacer la acción sindical en línea con ese carácter sociopolítico que nos caracteriza. Esto es, la clase trabajadora también es ciudadanía, por lo que el sindicato debe ser parte fundamental de la alianza con la sociedad.

Debemos reivindicar y participar en debates como política fiscal, política económica, vivienda, educación, sanidad… Y también organizar y movilizarnos con generosidad como hemos venido haciendo en Madrid en la marea blanca de sanidad, en la marea verde de enseñanza o en tantas iniciativas feministas, de igualdad LGTBI, o en defensa de la sostenibilidad. Una actuación que es reconocida por los trabajadores y trabajadoras eligiéndonos en las elecciones sindicales y haciendo de CCOO de Madrid el primer sindicato y la mayor organización social de nuestra Comunidad.

En estos tiempos en que la banalidad es cultivada por los poderes, debemos enfrentarnos a las nuevas realidades con seriedad y solidez. La precariedad y la temporalidad son algo más que una amenaza para la clase trabajadora, que tiende a dispersarse precisamente por el intento de acabar con el centro de trabajo como centro de debate.

Con la intención de acercar el sindicato a trabajadores y trabajadoras, CCOO creará la figura del sindicalista de referencia, que será la voz del sindicato en zonas y comarcas determinadas. Ningún trabajador o trabajadora, por pequeña que sea su empresa, deberá quedarse sin atención y asesoramiento sindical. Ni siquiera trabajadores y trabajadores cuya empresa es algo tan etéreo como una aplicación de teléfono móvil.

Es objetivo claro de las Comisiones Obreras surgidas tras el 11 Congreso, que esa preocupación por las personas más desfavorecidas, padecedoras de una precariedad fronteriza con el esclavismo, lo sea también a la hora de impulsar la acción sindical internacional. En esta línea, más allá de nuestro carácter europeísta e internacionalista, se encuentra la solidaridad internacional. Una solidaridad de la que en un tiempo no tan lejano fuimos beneficiarios también en España.

Me refiero a las personas que huyen de sus países. En el asunto de los refugiados, que cada verano resurge con un Mediterráneo convertido en un cementerio, CCOO tiene que jugar fuerte. En vez de tener miedo a avalanchas de inmigrantes, lo que hay que hacer es aplicar pedagogía en la sociedad, luchar y organizarse para que las personas que vengan, tengan nuestros mismos derechos y deberes.

En el orden interno, la palabra que caracteriza a CCOO tras el 11 Congreso es “renovación”. Una renovación que se hace de forma colectiva y que aprovecha los cambios naturales derivados de la limitación de dos mandatos en las Secretarías Generales para renovar también los equipos de dirección. En las CCOO de Madrid en los dos últimos congresos se han renovado once de las catorce secretarías generales y la mayoría de los equipos de dirección. Lo  mismo ha sucedido en el ámbito estatal, donde ha habido cambio en diecisiete de las veinticuatro organizaciones confederadas, lo que supone una renovación de los dos tercios de las direcciones de CCOO.

Un cambio que también está suponiendo un impulso a la igualdad. En Madrid, por ejemplo, son diez mujeres las que ocupan cargos de responsabilidad frente a seis hombres. Una renovación profunda que no olvida tampoco a la diversidad. La presencia del nuevo secretario general, Unai Sordo, a la cabeza del World Pride en su primer acto público, debe leerse como algo más que un gesto.

Asimismo, en el orden interno, el 11 Congreso ha dejado claro que el sindicato será la organización más transparente en todos los órdenes. Ya lo es en su financiación, pero también lo será en su exigencia a la hora de rendir cuentas a los dirigentes por su trabajo sindical.

El talante y la estela dejada por Unai Sordo en Euskadi es una garantía de futuro para las Comisiones Obreras y los intereses de la clase trabajadora y las personas más desfavorecidas. La tarea puede ser tan apasionante como compleja, pero ahí estaremos unidos bajo el paraguas de las siglas del mayor sindicato de este país.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO