Francisco Martínez

La opción Cameron

La opción Cameron

Entramos en la recta final de la campaña electoral –por fin– y los sondeos no arrojan un resultado nada claro. Al igual que ocurriera en las pasadas elecciones del 20 de diciembre encontramos que el Partido Popular será incapaz de lograr un número de escaños suficiente que le permita formar gobierno sin el apoyo de otras fuerzas parlamentarias. Lo mismo ocurre con Unidos Podemos, que aparece como segunda fuerza.

A estas alturas de campaña todavía no se ha producido ningún golpe de efecto por ninguno de los candidatos. Los intentos de dar golpes de efecto se han quedado tan sólo en eso, en intentos. La sobreexposición mediática de los candidatos de las nuevas fuerzas y el empecinamiento de Pedro Sánchez en mantenerse como una vía muerta para un gobierno de coalición dejan poco margen para la sorpresa.

En este contexto el único que podría dar un verdadero golpe de efecto en lo que queda de campaña es Mariano Rajoy. Su perfil bajo y el deseo de buena parte de su electorado –y también de su partido aunque no se manifieste abiertamente– de que se haga a un lado y permita que sea otro miembro del Partido Popular el que se encargue de formar gobierno, brinda al líder popular la opción que tuvo Cameron en las pasadas elecciones británicas.

Los últimos sondeos que se publicaron en Reino Unido antes de los comicios no auguraban ni de lejos una mayoría absoluta de los 'Tories'. Infravaloraban el efecto de la propuesta de referéndum que Cameron puso encima de la mesa durante la campaña electoral. Dicha propuesta, si bien ha puesto Europa y buena parte del mundo al borde de un ataque de nervios, le valió la mayoría absoluta. 

Mariano Rajoy se encuentra en una tesitura donde podría dar un golpe de efecto similar, con una particularidad, las opciones que se le presentan tienen distinta intensidad y le podrían suponer cosechar un mejor resultado el próximo 26J. Desde luego la opción de Rajoy no pasa por plantear un referéndum para decidir sobre la permanencia de la de España en la Unión Europea, pero tal vez plantear el someterse a una moción de confianza pasado un año de las elecciones, la convocatoria de nuevas elecciones en dos años o incluso abandonar la presidencia del gobierno si el Partido Popular obtiene mayoría absoluta el 26J podrían ser golpes de efecto considerables en una campaña átona, donde la valentía de los candidatos pasa por promesas de subir o bajar los impuestos y quimeras que han llevado a países como Grecia al borde de la quiebra.

Tal vez sea demasiado tarde para plantear opciones de este calado pero llegados a este punto lo que parece bastante claro es que la alternativa dependerá de la decisión que tomen Pedro Sánchez y el PSOE a partir del día 27 de junio.