¿Cuánto sube el IVA de verdad?

Desde ayer, algunos productos y servicios son más caros. El IVA reducido ha pasado del 7% al 8%, y el normal, del 16 al 18%. ¿Y eso es mucho?

Hay diferentes formas de medirlo. Para no liarnos, pensemos sólo en la subida del 16 al 18%. La forma más sencilla es decir que si usted se compra un coche que le valía 30.000 euros sin contar el IVA, desde ayer, tendrá que pagar 600 euros de más que antes. ¿Es mucho? Para algunas personas sí, y para otras no. Pero imaginemos que tiene que comprar un supercoche que vale 100.000 euros sin IVA. Antes, esa factura final sería de 116.000 euros, ¿no? Desde el 1 de julio, es de 118.000 euros, o sea dos mil euros más. Eso duele ¿no?

Ahora aislemos el IVA y veamos cuánto ha subido de verdad. Subir dos puntos el IVA del 16 al 18% significa que el peso de los impuestos al consumo en ese tramo ha subido un 12,5%. Es para asustarse. ¿Significa que vamos a pagar un 12,5% más caro los productos de ese tramo? No. Significa que el IVA normal, es decir sólo ese impuesto, ha subido un 12,5%. Dos puntos sobre un total de 16, es un 12,5%. Esa confusión siempre sucede cuando se establecen porcentajes sobre porcentajes.

En definitiva, ¿cuánto se han encarecido las cosas? Pues aquí viene otra cifra: lo que en realidad se han encarecido los productos de ese tramo es un 1,72%. ¿Cómo es posible? Porque si tomamos el PVP, es decir, el precio final del producto, veremos que la diferencia entre lo que pagábamos antes y lo que pagamos ahora es de un 1,72% más. Eso es todo.

¿Por qué así? Porque, para realizar el cálculo correcto hay que operar sobre el peso del porcentaje en el precio final. Vaya lío. Dos puntos de un total de 16 puntos equivalen al 12,5% de esa cantidad, como hemos dicho antes. Dos puntos sobre cien, es un dos por ciento. Claro. ¿Y de dónde sale el 1,72%? Pues de una operación muy sencilla: cuando calculamos el precio final de algo, tenemos que hacerlo después del IVA (antes del 1 de julio y después de esa fecha).

Vayamos al precio final de ese supercoche que nos valía 116.000 euros (con el IVA al 16%) y 118.000 (con el IVA al 18%). Hemos dicho que la diferencia son 2.000 eurazos. ¿Y cuánto son 2.000 eurazos sobre la vieja cifra de 116.000 euros? Pues exactamente 1,72%. Hagan la prueba en su calculadora. Tomen 116.000 euros, y calculen qué porcentaje de esa cifra serían 2.000 euros: pues 1,72%.

¿Y tanto follón por una subida del 1,72%? Pues sí, porque no es lo mismo hablar del 1,72% de 10 euros, que hacerlo sobre 100.000 euros, o por un millón de euros.

Y además está el efecto “pavor a la subida de impuestos”. Sin haber echado cuentas, el simple hecho de escuchar que los impuestos al consumo suben, ya retrae de por sí el consumo, aunque no sea una subida exagerada. Y ese es el verdadero peligro pues puede desatar la tormenta fiscal perfecta, que consiste en recaudar menos dinero, subiendo los impuestos.

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