Carlos Penedo

El hombre aumentado

Algún sólido estudio sociológico reciente (Ignacio Urquizu) destaca la existencia de varias brechas que dividen a la sociedad española, la primera de ellas generacional, que partiría a la población en dos mitades en torno a los 55 años, con una gran diferencia entre ambos grupos en experiencia política, en formación, capacidad tecnológica y estabilidad en el empleo.

Las diferencias generacionales explicarían la orientación política distinta mostrada entre jóvenes y mayores en las últimas convocatorias electorales, lo que no aclara lo que pueda ocurrir en las próximas, teniendo en cuenta que lo novedoso con el paso del tiempo va perdiendo brillo y novedad.

Esto de las brechas tiene su complicación, porque no existen los bloques monolíticos y porque lo natural si se quiere ser mayoritario es tratar de romper fronteras sociales.

En cualquier caso el objetivo en el ámbito político y en cualquier otro (también comercial) sería saltar compartimentos más o menos estancos.

Por poner un ejemplo hipotético, si una formación política ha conseguido convencer entre jóvenes, de grandes ciudades y mayoritariamente varones, significa al mismo tiempo que encuentra dificultades para llegar a mujeres, municipios medianos y pequeños, y ciudadanos adultos y mayores. O me quedo en el nicho o abro horizontes.

Con el informe 'La Sociedad de la Información en España', la Fundación Telefónica analiza anualmente el uso de las tecnologías, la evolución del mercado e intenta detectar tendencias sobre comunicación y uso de servicios digitales. Presentado hace unos días en Madrid, me quedo con algunos de sus contenidos de la última edición, en este sentido de romper brechas.

Los mayores de 65 años abrazan internet

Los internautas mayores de 65 años hacen un uso cada vez más amplio de la red. Las actividades relacionadas con el ocio fueron la principal motivación para acceder a internet para el 59% de los usuarios de este segmento de edad. La comunicación con familiares y amigos y los asuntos profesionales también se encuentran entre los principales motivos para acceder a internet entre los mayores de 65 años.

La mayor utilización de internet por parte las personas mayores ha sido una tendencia constante durante los últimos años. En muchos casos se debía a la rápida difusión de los teléfonos inteligentes y de la mensajería instantánea, mientras que en 2016 el crecimiento viene de la mano de las tabletas. La adopción de estos dispositivos ha experimentado un crecimiento espectacular entre los mayores de 65 años: del 13% en 2015 al 42% en 2016. De hecho, este segmento de edad ya se encuentra por encima de la media en el uso de tabletas para actividades como las operaciones con bancos y Administraciones.

Formación 

En la educación reglada aumentan los dispositivos electrónicos para alumnos y docentes, el acceso a contenidos digitales y la conexión de los centros educativos.

Las nuevas tecnologías abren un universo de posibilidades de formación, con una amplia oferta gratuita, a distancia física; y la oferta de alfabetización digital a cualquier edad es accesible y se oferta por todo tipo de organismos públicos.

Fuera de la educación reglada, los MOOC (Massive Open Online Courses, cursos online masivos y abiertos) continúan ganando peso específico como mecanismo individualizado de formación. Se estima que en 2016 había 4.180 cursos activos de cerca de 550 universidades en diversas plataformas, un 72,2% más que en 2015.

Desde la perspectiva de la demanda, el número de personas que se apunta a realizar un MOCC no deja de crecer. En 2015 se estima que fueron más de 35 millones en todo el mundo, subiendo desde los 16 millones de 2014. Las cuatro principales plataformas por número de alumnos son Coursera (con cerca de la mitad del total), edX, FutureLearn y Udacity. Como cortesía de este columnista, no de Telefónica, Mooc.es es un buscador de este tipo de cursos gratuitos y Miríada X agrupa la oferta de medio centenar de universidades y organismos españoles y latinoamericanos.

Relaciones sociales

El mundo digital y real se fusionan. El 78% de los internautas utiliza la mensajería instantánea para organización de quedadas o eventos.

Internet impulsa la vida social. El 55% de los internautas afirma que gracias a internet se ha vuelto a relacionar con familiares y amigos de toda la vida. El 36% de los internautas ha encontrado buenos amigos utilizando internet, el 35% ha encontrado compañeros profesionales, el 32% compañeros para participar en actividades de ocio, e incluso un 9% compañeros para participar en actividades de tipo político. El 28% de los jóvenes entre 20 y 24 años ha encontrado pareja en Internet.

Mundo urbano y rural

Si tal distinción existe físicamente, sociológicamente cabría discutirla, en el sentido de comportamiento diferente en el acceso a la información o consumo de ocio. Con todo la realidad actual de dispositivos móviles, de conexión permanente y sin cables, rompe la localización del usuario.

Aquí se podría citar usos como las relaciones con la Administración, la cita previa del médico o el acceso telemático al cliente de cualquier empresa independientemente de su ubicación.

Tan erróneo sería caer rendido a las ventajas de la actualidad tecnológica como las frecuentes previsiones catastróficas sobre el futuro de la sociedad hiperconectada.

Quedémonos con algunos de sus efectos positivos.

Reconociendo lo acertado de la expresión, el hombre aumentado no sería el que Telefónica bautiza así en referencia a la instalación de dispositivos electrónicos bajo la piel para detectar el azúcar de los diabéticos.

El hombre y la sociedad aumentada serían los capaces de romper brechas, y la tecnología divide con frecuencia pero puede también contribuir a conectar, de hecho lo hace.