Nicolas Sarkozy ha vuelto a convertirse en el eje de una campaña que irrumpe en las presidenciales francesas. En esta ocasión, la ONG SOS Homophobie ha usado la imagen del presidente francés para demostrar que podría haber sido igual de feliz si en vez de una mamá heterosexual hubiera sido una pareja de lesbianas quien le hubiera criado como les ocurre a 300.000 menores que tienen en Francia padres homosexuales.
Mediante un montaje, la cara de Sarkozy aparece unida al cuerpo de un niño que sostienen dos mujeres sonrientes, un cartel con el que la ONG reclama a los principales aspirantes a las presidenciales francesas que Francia reconozca a las familias monoparentales.
En esta campaña también se han usado los rostros del socialista François Hollande, la ultraderechista Marine Le Pen, la ecologista Eva Joly, el izquierdista Jean-Luc Mélenchon y el centrista François Bayrou.
La ONG reclama a todos ellos el "fin de las desigualdades y discriminaciones que afectan en la actualidad a las personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales", indica en su comunicado.
Recuerda ciertos comentarios lamentables que han vertido algunos de estos candidatos, así por ejemplo que Le Pen "se pronunció claramente contra la posibilidad de que parejas del mismo sexo críen a un niño" o que Sarkozy "se niegue a otorgarles los mismos derechos que a las parejas heterosexuales".
