El candidato socialista, François Hollande, y el presidente Nicolas Sarkozy se verán las caras como rivales directos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales tras quedar en primer y segundo lugar tras la primera ronda de hoy, marcada por el mejor resultado de la historia de la derecha francesa que obtenido Marine Le Pen, del Frente Nacional, y tercera en número de votos.
La victoria de Hollande, pronosticada por la mayoría de las encuestas, le convierte en claro favorito para la segunda vuelta del 6 de mayo. El socialista, que según los sondeos ha obtenido un 27,5% de los votos, se aprovecha así del duro castigo que los votantes han propinado a Sarkozy, cuya imagen pública se ha resentido durante los últimos meses.
El presidente obtendría un 26,6% de los votos según las primeras proyecciones oficiales divulgadas por el Ministerio del Interior galo, con un 34% de los votos escrutados. Una encuesta de Ipsos estima una abstención del 19,7%.
Marine Le Pen, no obstante, se ha convertido en la otra gran protagonista de los comicios. Con un 19,9% de los votos según estas cifras iniciales, la hija de Jean Marie Le Pen supera el mejor resultado obtenido por su padre (16,8% en 2002) y sale vencedora de la batalla de los extremos que libraba con el líder del Frente de Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, que se ha hecho con un 10,4% de los votos.
La alternativa centrista que representa François Bayrou no ha podido repetir su éxito de 2007 al recabar hoy un 9,2% de los votos, debido a la polarización que ha dominado las elecciones francesas de este año. También se ha resentido la opción "verde" de Eva Joly, la sexta fuerza más votada con un 2% de los votos.
En este escenario, la ventaja a favor de Hollande se acentuará con toda probabilidad en la segunda vuelta, cuando comience a recabar los votos de los candidatos que se quedaron por el camino.
El candidato socialista contaría con el respaldo de un 80% de los votantes del izquierdista Mélenchon y un 33% de los afines a Bayrou, el líder del Movimiento Democrático. Sarkozy conseguiría el voto de un 45% de los simpatizantes de Le Pen, más un 32% de los votantes del centrista Bayrou.
Llegados a este punto, Hollande tendría todo a su favor para hacerse con el triunfo final. Ifop concede al líder socialista una ventaja mínima de siete puntos por delante de Sarkozy (53,5% por un 46,5%). Los sondeos más optimistas para Hollande amplían su ventaja a 14 puntos (57% frente a un 43% para los institutos BVA y CSA).
Rechazo a Sarkozy
"Estos comicios son una expresión del rechazo profundo a Nicolas Sarkozy", resume un antiguo integrante del partido del presidente, la Unión por un Movimiento Popular (UMP). "Por encima de todo, son un rechazo de su persona, de su omnipotente y arrogante gobierno", añadió en declaraciones a Reuters.
Este rechazo se ha hecho patente entre las filas de su propio partido. Por ejemplo, la exministra de Planificación Fadela Amara se ha unido a la creciente lista de antiguos colaboradores políticos de Sarkozy que han anunciado su intención de votar a Hollande, quien se perfila como el primer presidente socialista de Francia desde el fin del mandato de François Mitterrand, en 1995.
Amara, una de las figuras del centro-izquierda reclutadas por Sarkozy para formar su primer gobierno tras su elección en 2007, se ha unido a la exministra de Medio Ambiente y militante ecologista Corinne Lepage en su decisión de apoyar expresamente a Hollande. Ambas han acusado a Sarkozy de haberse escorado demasiado a la derecha.
Otros antiguos dirigentes próximos a Sarkozy o de la derecha que han anunciado su apoyo a Hollande -entre ellos, el expresidente Jacques Chirac- son el antiguo alto comisario para la Pobreza Martin Hirsch, el exminstro de Estado sobre Igualdad de Oportunidades Azouz Begag y el que fuera ministro de Cultura Jean-Jacques Aillagon.
