Continúa la fiebre por las redes sociales en Bolsa. Ya hemos dicho que había una gran expectación por sus colocaciones y que salían a unos precios espectaculares, mientras el resto de empresas se las veía y se las deseaba, ya que parecían totalmente fuera de onda. Pues hay más. Siguen escuchándose voces que piden valoraciones todavía más altas. Mientras, se suspenden o abaratan otras salidas previstas.
Linkedin subió más de un 100% el día de su salida a Bolsa, después de que la semana anterior la horquilla de precios de referencia ya se elevara un 30%, ante la enorme demanda, un incremento no visto desde la burbuja tecnológica. Pues todavía hay gente que se ha enfadado porque dice que ha salido demasiado barata.
Peter Thiel, uno de los fundadores de Pay Pal y antiguo promotor de Facebook, ha denunciado que esta colocación se ha hecho a bajo precio. Y eso que las cifras son vertiginosas. El pasado 19 de mayo Linkedin se disparó en su bautizo bursátil y luego no ha corregido apenas. De los 45 dólares por acción que establecía la franja alta, este martes se pagaba en el entorno de los 100 dólares. Su valor de mercado supera los 8.000 millones de dólares. Por hacer una comparativa, Linkedin en España habría entrado directamente en el Ibex 35 y no en la cola precisamente.
Pero, por el contrario, otras empresas no relacionadas con las redes no logran seducir al mercado. Según informa Financial Times, la firma de semiconductores Freescale Semiconductor, ha tenido que rebajar su precio de salida, mientras otras como Spirit Airlines o Lone Pine Resources, la primera de reservas de viajes y la segunda una operadora energética, cayeron en sus debuts bursátiles.
Algo que sin duda hace reflexionar a nuestras cajas de ahorros, reconvertidas en bancos y que deben salir a cotizar en un plazo no lejano. Una fiebre bursátil hace casi imposible la captación de fondos por parte de sectores que no están metidos de lleno en la burbuja. Y la entrada de inversores institucionales extranjeros será vital para que estas operaciones salgan bien.
Nicolás López, director de análisis de M&G Valores, comenta que “es difícil de valorar estas compañías de redes sociales, que valen ya más de 30 veces sus ingresos anuales”. Lo que pasa es que “sigue siendo un segmento muy pequeño y hay mucha gente que quiere invertir en él, lo que inevitablemente provoca unas primas tremendas”.
Aunque López es cauto, cree que esta burbuja no es tan intangible como lo fue la tecnológica de hace una década. “Por aquel entonces salían a Bolsa empresas que sólo tenían un plan de negocio; ahora al menos se trata de compañías con ingresos y una enorme base de clientes a los que pueden colocarles servicios premium, como quiere hacer Linkedin”, comenta.
Cuando se le pregunta por el impacto que puede tener esta fiebre por las redes sociales sobre las cajas de ahorros, dice que “será cuestión de precio”. Si se quiere hacer esas colocaciones atractivas, tendrán que seducir con las valoraciones a los inversores. Es decir, salir con importantes descuentos. Atentos al mensaje.
