El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, excusaba este miércoles sus Presupuestos diciendo que la alternativa sería "mucho peor". Pero Bruselas sigue sin estar contenta. A la UE no le bastan unas cuentas basadas en los recortes y ajustes en la mayoría de los sectores que garantizan el Estado de Bienestar. Becas, vivienda, ayuda a la dependencia… Quieren más.
Los ajustes no satisfacen a los mercados y muestra de ello la reciente caída de la prima de riesgo a 390 puntos y el nulo despegue de la bolsa. Quieren más reformas porque, como ha indicado el presidente del BCE, Mario Draghi, "la desconfianza se ha instalado entre los inversores". Eso fue el culpable de que la deuda española se disparara este miércoles en la subasta de bonos que llevó a cabo el Tesoro Público y ahora España pague más por colocarla.
La rentabilidad de la deuda a diez años escaló más de un 5,6% y el Tesoro tuvo que subir los intereses de la deuda a 3 y 4 años. Pero las previsiones aún son más oscuras. El analista de Société Générale Suki Mann asegura que el diferencial podría incrementarse aún más porque se desconfía de la capacidad española para conseguir un equilibrio entre la austeridad y el crecimiento. Y así, otro día más, la prima de riesgo no alcanza los 400 puntos básicos. Y es que, por mucho que el Gobierno de Rajoy intente hacer y plegarse a las exigencias europeas, toda la economía española se basa en una “cuestión de confianza” a la que no se sabe como agradar. Así que reformas laborales, ajustes de déficit y los peores Presupuestos de la historia de nuestro país de poco valen si no se alcanza esa estima en los mercados. Parece que nuestra economía depende de una “sensación”, la de la confianza y no de las cifras.
Las agencias de rating nos entierran
Standard and Poor's sigue echando tierra sobre la economía española. La última previsión, que España será el único país grande de la UE que seguirá en recesión en 2013. También Citi siguió dando malas noticias la semana pasada: España podría ser rescatada. Y finalmente el Banco Central Europeo pide ajustes salariales en los países que han perdido más competitividad. Más ajustes salariales.
Y con malos pronósticos de los responsables de dar confianza al mercado y con más exigencias de los que dicen llamarse colegas, a España le aguan la Semana Santa.
Amnistía fiscal
El Ejecutivo comunitario ha avisado de que es difícil "cuantificar" si los ingresos de la amnistía fiscal anunciada por el Gobierno alcanzarán los 2.500 millones de euros previstos, aunque ha destacado que esta amnistía no es el "elemento central" de los presupuestos, sino "una medida entre muchas otras".
La Comisión ha eludido valorar el mal resultado de la subasta de deuda española y el aumento de la prima de riesgo. El portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, ha resaltado no obstante que si el examen de Bruselas confirma que los presupuestos permitirán cumplir el objetivo de déficit del 5,3% este año y el 3% en 2013 ello generará "más confianza" y "la confianza gradualmente permitirá al Estado español financiarse a tipos de interés más favorables".
"El trabajo puede durar varios días porque se trata de evaluar el presupuesto con todas las medidas que contiene, calcular su impacto presupuestario medida por medida", ha explicado Altafaj. El Ejecutivo comunitario ha recibido "muchísima información" y pretende concluir su examen "cuanto antes" para aportar "claridad" y así "reforzar la confianza en la economía española en el contexto actual".
El Ejecutivo comunitario ha pedido en todo caso que se acelere la tramitación parlamentaria de las cuentas públicas. "Es importante que se disponga de un presupuesto lo antes posible, respetando por supuesto todos los trámites parlamentarios pero de forma lo más rápida posible, para aprovechar lo que queda de este año, que queda bastante, para mantener al país sobre los raíles de la consolidación presupuestaria", ha dicho el portavoz.
