Juan Antonio Samaranch Salisachs, hijo del presidente de honor del COI y miembro español de éste, es el enlace entre el organismo olímpico y la candidatura madrileña, a la que ha respaldado desde su gestación para los Juegos de 2012 y no ha dejado de alentar en este nuevo intento.
Vicepresidente primero de la Federación Internacional de Pentatlón Moderno y miembro del COI desde 2001, cargo que debe renovar ahora en Copenhague, Samaranch junior ha tratado de hacer comprender a Madrid la compleja realidad de los votantes de una institución que su padre presidió durante veinte años.
Apasionado con un proyecto que tiene la mayor credibilidad de los cuatro finalistas y sincero cuando asegura que los votos de los miembros del COI son imprevisibles, sobre todo, cuando eliminan a su candidato y deben votar de nuevo minutos después, Samaranch apostó porque Madrid presumiera de "vitalidad y certeza" para lograr la confianza de la Asamblea.
Ingeniero industrial y analista financiero, Samaranch se ha convertido en uno más de la candidatura de Madrid 2016, a la que elegiría "cualquier consejo de administración de una empresa, porque es el proyecto menos arriesgado", y a la que ve "más fuerte que en 2012".
