Corrían otros tiempos, la crisis empezaba a hacerse un hueco entre los titulares y Sheldon Adelson era un desconocido de nombre irrecordable. Menos para unos pocos. Varios propietarios del suelo de Loeches y algunos miembros de la Comunidad de Madrid ya sabían qué había detrás de ese millonario bajito, pelirrojo y con aparente cara de bonachón.
PromoMadrid se había encargado de hacer su carta de presentación. Esta empresa pública, creada en 2004, promociona internacionalmente a la Comunidad de Madrid desde el punto de vista económico. Y eso es lo que intentó en 2007. El hombre de confianza de Sheldon en España, David Hachuel, negoció por medio de la inmobiliaria Knight Frank y PromoMadrid la compra de los terrenos de Loeches para construir Eurovegas. Adelson también viajó a la capital, pero en esa ocasión sin el habitual cortejo que acostumbra.
David Hachuel negoció los terrenos por medio de la inmobiliaria Knight Frank y PromoMadrid
Los terrenos era
n más adecuados que los que actualmente baraja en Alcorcón -con una reciente sentencia del TSJM que convierte el suelo en rústico-, o los de Valdecarros -con la incineradora de Valdemingómez como vecina y los poblados chabolistas de la Cañada Real-. Loeches, parecía la tierra prometida: Varios cientos de hectáreas, anexos a la R-3, pegados al aeropuerto y con pocos propietarios; la familia Corsini y un constructor local.
Pero ni prometida, ni conseguida. Las negociaciones se enfriaron, Adelson no tenía líquido para abrir su ciudad del juego en España. Es ahora cuando ingresa 3 millones de dólares diarios por Las Vegas Sands de Macao y Singapour.
Como también es ahora cuando el problema de la cota de ruido ha desaparecido. Los terrenos de Loeches estaban afectados por la huella acústica, pero el pasado mes de marzo la Comunidad madrileña equiparaba su normativa de ruido a la Ley de Ruido Estatal, 5 decibelios menos restrictiva en zonas residenciales y 3, en recreativas y de espectáculos. Luz verde para Eurovegas.
