"El consejo de administración reconoce el alto grado de interés por las compensaciones a los ejecutivos, especialmente ahora, y, como el año pasado, quiere garantizar a los accionistas voz y voto sobre las remuneraciones en la reunión anual", aseguró un portavoz de la entidad.
Dimon no recibió ningún tipo de compensación, ni en efectivo ni en acciones, el pasado año, mientras que obtuvo una prima de 28 millones de dólares en 2009.
En general, la remuneración de los ejecutivos de JP Morgan Chase ha descendido en torno a un 41% desde 2007.
Según el portavoz de la compañía, el resto de altos ejecutivos de JP Morgan Chase recibirán aproximadamente el 75% de sus bonus en acciones.
El escrito remitido a la SEC recoge además unas condiciones más rigurosas para los bonus.
Apunta que las acciones podrán ser canceladas o recuperadas "si el empleado es despedido con causa o se involucra en conductas que provoquen daños financieros o de reputación a JP Morgan" o si "la adjudicación se basó en parámetros de rendimiento sustancialmente incorrectos o en una falsedad material por parte del empleado".
Además, recoge que los altos ejecutivos y empleados están "sujetos a la anulación y la recuperación" de estas acciones en caso de no identificar correctamente y de forma oportuna, tal y como se espera, "los riesgos y/o preocupaciones con respecto a los riesgos relativos a la empresa o sus actividades de negocio".
El banco estadounidense obtuvo un beneficio de unos 8.628 millones de euros en el ejercicio fiscal 2009, más del doble que los cerca de 4.123 millones de euros que registró en 2008.
