Los hechos sucedieron el martes sobre las 12:30 horas, poco después de la concentración de condena por el atentado de ETA celebrada ante el Ayuntamiento, cuando este hombre se acercó a la "herriko taberna" de Lazkao provisto con una maza y causó importantes daños tanto en el exterior como en el interior del local.
El varón fue detenido por la Ertzaintza, aunque quedó después en libertad a la espera de pasar a disposición judicial.
Según han informado fuentes municipales, en los pasquines colocados en las calles de este municipio figura también el nombre de este vecino. En las pancartas también aparecen los lemas "fascista" y "8 años de cárcel" y la izquierda abertzale hacía un llamamiento a participar este miércoles por la tarde a las 19:00 horas en una manifestación que recorrería Lazkao.
Protesta en silencio
Un centenar de personas ha secundado la concentración de la izquierda abertzale. Los concentrados se han situado junto al Ayuntamiento de Lazkao tras una pancarta en euskera con el lema "No a los ataques fascistas", bajo la vigilancia de un importante dispositivo de la Ertzaintza.
La protesta se ha desarrollado en silencio mientras algunos de los asistentes portaban carteles en los que se leía "Stop a los estados de excepción. Euskal Herria autodeterminación".
Pasados quince minutos y, tras una breve intervención de uno de los portavoces del grupo, los participantes dieron por terminada la concentración cantando el "Eusko gudariak".
Este acto había sido convocado por un ciudadano particular, aunque la izquierda abertzale de Lazkao había hecho un llamamiento a la participación en un escrito distribuido en el municipio, en el que responsabilizaba de los daños causados en la "herriko taberna" a PNV, PSOE, IU y PP y a los medios de comunicación que han seguido la noticia.
El departamento vasco de Interior había advertido al convocante de que la concentración iba a ser vigilada por la Ertzaintza y que debía desarrollarse "en todo momento dentro del respeto estricto a la legalidad".
