Durante la homilía, el obispo ha recordado a las familias de las víctimas que no están solas y que toda una ciudad comparte su dolor, y ha querido dar "esperanza y fuerza" a las familias destrozadas por el dolor.
El obispo de Sant Feliu también ha tenido un recuerdo para los nueve heridos en el siniestro que continúan hospitalizados y evolucionan favorablemente.
Durante la tarde de ayer, los cuerpos de las víctimas permanecieron en el tanatorio de Sant Boi.
Las víctimas son cuatro niños del equipo infantil del Club de Béisbol Sant Boi, que fallecieron el pasado sábado por la mañana tras derrumbarse una instalación del estadio municipal de béisbol.
El siniestro también provocó heridas en otras nueve personas, siete niños y dos adultos.
