"Presentaremos una petición inusual al Servicio Federal de Seguridad: Si no podéis garantizar nuestra seguridad, dejad a nuestros periodistas poseer armas de fuego", dijo el copropietario del periódico Alexander Lebedev. Lebedev añadió que el rotativo ya había hecho con anterioridad una solicitud similar a las autoridades que fue rechazada. "Desgraciadamente, ahora no tengo la capacidad de garantizar la seguridad de nuestros periodistas", lamentó en declaraciones recogidas por la agencia de noticias rusa RIA Novosti.
Rusia es uno de los países más peligrosos para quienes ejercen el periodismo. La ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF), que cifra en 21 los reporteros asesinados en este país entre el 2000 y el 2007, denunció el martes pasado que la muerte de Baburova y Markelov es "resultado de la persistente dominación de la violencia sobre la sociedad y también de la impunidad que reina en la mayoría de los casos de periodistas y militantes de los Derechos Humanos asesinados".
