La última película de Almodóvar, Los abrazos rotos, que en España ha recibido opiniones tibias y una recaudación por debajo de lo esperado, demuestra una vez más, tras su visionado en Cannes, la divergencia de la percepción del trabajo del cineasta manchego dentro y fuera de su país.
La revista Screen Daily publicaba este miércoles las reacciones de varios medios internacionales y, sobre cuatro, Los abrazos rotos conseguía una puntuación media de 3,2. Sólo Bright Star (con un 3,3) y la favorita de la crítica, Un prophète (con un 3,4) superan a Almodóvar. Por su parte, la revista Le film français, que reúne a diez especialistas para dar sus opiniones sobre las cintas a concurso, tiene el miércoles a cuatro críticos que le dan la máxima puntuación -representada con el dibujo de una Palma de Oro-.
En el cómputo de los medios españoles consultados por Efe, en cambio, la calificación medio obtenida es de un 4,5 sobre 10. Y conviene recordar que Hable con ella, la cinta con la que Almodóvar consiguió un Oscar al mejor guión, fue poco apreciada por la prensa nacional en el momento de su estreno.
Sólo una vez se llevó la Palma
No hay que olvidar, decía el miércoles Almodóvar, "que el jurado es algo que no tiene nada que ver con el público ni con la crítica". Sin embargo, a nadie le pasó desapercibido que, para beneficio de Almodóvar como gran retratista del universo femenino, este año el jurado cuenta con cinco actrices entre sus nueve miembros.
España sólo ha ganado una Palma de Oro en toda la historia del festival de Cannes, por una coproducción con México, Viridiana (1961), de Luis Buñuel, que fue retenida por la censura franquista y no se estrenó hasta 1977.
Almodóvar, por su parte, mantiene un romance con Cannes que le ha proporcionado un premio al mejor director por Todo sobre mi madre (1999) y los galardones de interpretación femenina y guión por Volver (2006). Además, La mala educación se convirtió en el 2004 en la primera película española en inaugurar el prestigioso certamen.
