Varios centenares de funcionarios municipales se han manifestado esta mañana ante el Ayuntamiento, varias sedes de la Comunidad de Madrid y en los aledaños del Congreso en una protesta contra los recortes en el sueldo y condiciones de los empleados públicos que ha obligado a cortar varias calles.
Los trabajadores públicos ha iniciado en la Gran Vía, de donde ha partido la manifestación, una marcha "fúnebre" en la que varias viudas han simulado un entierro ante un ataúd por la muerte de los "derechos laborales" y de los "servicios públicos".
Varios centenares de personas se han echado a la calle al partir la marcha, que ha arrancado a las 11.00 horas, a los que se han ido agregando más ciudadanos a medida que transcurría la mañana.
Han encabezado la protesta una pancarta que rezaba "Ayuntamiento-Palacio con... nuestros impuestos", en la que figuraban los nueve sindicatos con representación en la plantilla municipal.
Otros lemas que han podido leerse en carteles y camisetas fueron "Esto es un atraco", "Por las políticas activas de empleo", "Más bomberos, menos cargos a dedo" y "Bomberos Madrid. Bajo Mínimos".
En repetidas ocasiones los manifestantes se han quejado por el recorte de sueldos y derechos, y han animado a los empleados públicos, a su paso por diferentes sedes oficiales de las administraciones, a unirse a las reivindicaciones.
Durante la manifestación, los integrantes de la misma han modificado el recorrido previsto, ya que en principio se esperaba que cubriesen el tramo que va de la sede del Área de Economía del Ayuntamiento, en Gran Vía, hasta la calle de Alcalá, donde se ubica la sede de la Consejería de Educación de la Comunidad.
Finalmente, han llevado además sus protestas a la misma puerta de la sede del Ayuntamiento de Madrid, en la Plaza de Cibeles, donde han avanzado hasta la puerta y donde han gritado "ladrones", y hasta los aledaños del Congreso, ya que no han podido avanzar a la sede de la Cámara Baja debido a que una valla y furgones policiales impedían acercarse.
Las dos horas de marcha, entre las 11.00 y las 13.00 horas, han transcurrido sin incidentes de importancia y han motivado que al paso de los funcionarios tuvieran que realizarse cortes de tráfico en Gran Vía, Cibeles y Neptuno.
El único episodio de cierta tensión tuvo lugar pasadas las 12.30 horas, y durante unos minutos, cuando decenas de manifestantes han agitado las vallas colocadas por el dispositivo de seguridad en la Plaza de las Cortes para evitar que la marcha llegase al Congreso, aunque los antidisturbios no han intervenido.
Un detenido el domingo
La manifestación de este domingo se saldó finalmente con la detención de una persona acusada de resistencia y desobediencia, ha informado un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid. La detención tuvo lugar sobre las 2.10 horas de este lunes, y, al parecer, el detenido, Enrique D.F., de 35 años, no pertenece a ningún colectivo de funcionarios. Ha sido trasladado a la Brigada Provincial de Información, donde se determinará si pertenece a algún grupo radical.
Se espera que a lo largo del día se tome declaración a este joven y, como ha pasado con otros detenidos en las protestas que se han venido desarrollando en los últimos días contra los recortes y sin permiso de la Delegación de Gobierno, quedará en libertad o pasará a disposición judicial.
La protesta comenzó sobre las ocho de la tarde, después de una convocatoria realizada en las redes sociales, y con la intención inicial de acampar frente al Congreso. Dado el blindaje policial con el que les ha recibido el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, los asistentes -médicos, profesores, trabajadores de la Administración pública, bomberos o policías, entre otros- se han limitado a protestar cerca de una hora en la plaza de Neptuno.
Luego han decidido desplazarse hasta la calle Génova y, para ello, han recorrido el Paseo del Prado, la Plaza de Cibeles, el Paseo de Recoletos y la Plaza de Colón, en un ambiente reivindicativo en el que no han faltado gritos en contra de las medidas del Gobierno, entre ellas la supresión de la paga extra de Navidad.
Posteriormente han regresado a la Plaza de la Cibeles para seguir por la Gran Vía y Alcalá, bajar por Preciados hacia la Puerta del Sol y dirigirse nuevamente al Congreso donde han permanecido aproximadamente una hora ante el cordón policial que les impedía continuar. Fue entonces cuando los concentrados se dirigieron por varias calles del barrio de las Letras hacia la plaza de Neptuno en la que han permanecido tras constatar que todas las calles que tenían acceso directo al Congreso estaban blindadas con vallas y agentes.
Cortes de tráfico
En un momento determinado, un pequeño grupo ha ocupado la calzada y cortado el tráfico sin que los agentes antidisturbios llegaran a intervenir. El ambiente en la emblemática plaza era reivindicativo, festivo y con actitud pacífica que incluso ha permitido que los policías se quitasen los cascos, se colocaran las gorras y fueran aplaudidos y felicitados por los manifestantes durante unos minutos muy emotivos.
La llegada a la plaza de varios policías fuera de servicio con un grupo de perros fue saludada y vitoreada por los manifestantes entre los que destacaban varios grupos de bomberos con camisetas y eslóganes reivindicativos en ellas. La buena sintonía y la ausencia absoluta de tensión permitía la estampa de ver cómo compartían los puntos de vista manifestantes y agentes haciendo cola en los baños de la única cafetería abierta en la zona.
Algunos de los lemas gritados por los manifestantes hacían referencia al Congreso: "El próximo parado que sea un diputado". Y otros a la reforma laboral y la situación económica: "Arriba todos a luchar, que se metan por el culo la reforma laboral" y "Más sanidad y menos Esperanza". Las camisetas de los bomberos aportaban el tono satírico a la reivindicación: "bombero quemado" o "bombero en extinción".
Tan sólo una gran pancarta blanca precedía la cabecera de la manifestación con el eslogan "Juntos podemos" y ante ella se han fotografiado todos los sectores representados en la manifestación: los bomberos con sus cascos, policías nacionales fuera de servicio con camisetas que les identificaban, médicos con gorros verdes y mascarillas, profesores, administrativos, etc. Hasta que fue colocada entre los agentes antidisturbios que vigilaban la concentración para ser también fotografiados en un nuevo gesto simbólico antes de que éstos procedieran a invitar a los concentrados a dispersarse y poner fin a la protesta.
