Gane quien gane la Copa del Rey de fútbol está claro que el trofeo se lo llevará una comunidad nacionalista. Eso no es noticia. Noticia es todo lo que envuelve a una final de estas características y lo que se dice los días previos. En principio, siempre se piensa en el plano puramente deportivo, pero sólo en principio. Porque con Esperanza Aguirre nunca se sabe.
Utilizando un símil flamenco, este martes, la presidenta de la Comunidad de Madrid salía por peteneras y aseguraba que, si se producen pitos contra el Príncipe Felipe o durante el himno nacional, el partido entre el Athletic de Bilbao y el F.C. Barcelona tiene que suspenderse o celebrarse a puerta cerrada. Y, como era de esperar, éste ha sido el tema estrella durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la junta de portavoces en la Asamblea de Madrid.
"Es una chorrada más de Esperanza Aguirre", declaraba Gregorio Gordo, el portavoz del grupo de IU. Quien coincidía con el socialista Tomás Gömez en que la presidenta utiliza este tipo de argumentaciones para "desviar la atención" de temas más importantes como el desfase del déficit de 2.000 millones de euros. "Estamos muy hartos de sus truquitos", criticaba Gómez. El líder de la oposición recordaba que el patriotismo es "más que envolverse en la bandera". Decía el secretario general del PSM que quere a este país es lo contrario de "engañar" a la gente en las cuentas o hundir la cuarta entidad financiera del país.
Más comedido ha estado el portavoz de UPyD, Luis de Velasco, quien, a pesar de haber definido la actitud de Aguirre como una "ocurriencia", defiende que España es un "país libre", aunque, no le guste que se pite al himno ni a la corona.
Muy distinto el papel que tenía por delante Íñigo Henríquez de Luna, portavoz del PP, cuando se enfrentaba a la valoración de las palabras de su jefa. Sin duda, es a quien le ha tocado bailar con la más fea. El 'popular' ha señalado que su partido comparte la reflexión de la presidenta. Lo ha dicho en plural: "compartimos", sin tener en cuenta que, por ejemplo, Jesús Posada, presidente del Congreso de los Diputados, rechazaba suspender la final. Pero Posada no está en la Asamblea. Aquí, según las palabras de Henríquez de Luna, les parece que la pitada en el Calderón será una "falta de respeto intolerable". Y recuerda que en otros países, como Francia, hacer lo mismo está tipificado como un delito.
