Zapatero alertó de que mientras se celebraba este acto era probable que en Gaza siguieran "los bombardeos y la pérdida de vidas humanas", por lo que recalcó que su deber era exigir de nuevo "el alto al fuego inmediato" a Israel para que se inicie un proceso para una paz firme, segura y duradera.
Su diagnóstico es que actualmente hay dos grandes cuestiones que "preocupan al devenir del mundo y al orden internacional", como son la paz y que la economía sirva al interés general, por encima del interés particular y egoísta, en el que la avaricia prima por delante de cualquier otra consideración.
Dos grandes temas ante los que "algunos no dicen nada ni se pronuncian, no se comprometen, no se mojan, no dicen cuáles son sus ideas y hasta dónde están dispuestos a defenderlas", evidenció, en alusión al PP. "Nosotros sí, nos comprometemos, nos mojamos y decimos cuáles son nuestras ideas", garantizó, antes de poner el acento en que lo que él desea es ver más paz, más entendimiento y menos conflictos.
A su juicio, es necesario apostar siempre "por la fuerza de la razón y no por la razón de la fuerza", por no imponer sino dialogar y acordar. Consciente de lo que "ha pasado en los últimos años" cuando se ha usado sólo la fuerza para imponer y no se ha buscado la paz por paz, Zapatero advierteo de que ese método únicamente genera más conflictos, más inseguridad y más desestabilización para todo el mundo.
Por eso, compartió la "esperanza" de que se abra "un nuevo tiempo" con Barack Obama al frente de la Presidencia de EEUU, con un escenario "en el que haya entendimiento, paz, más igualdad, justicia económica y menos uso de la fuerza de los tanques y de las bombas".
"Aún estoy esperando oír al PP y a Rajoy decir algo de lo que pasa en Gaza y en Palestina", indicó.
