"Este 14 de marzo traduce una desconfianza profunda respecto al poder político, sea cual sea su color, sea nacional o territorial. Esta abstención sanción provoca tres perdedores. El primero, la región. El segundo perdedor es naturalmente la mayoría presidencial, de la que gran parte del electorado tradicional se quedó en casa. El tercero perdedor, es el ejecutivo a la cabeza de las regiones desde hace seis años. El balance de los presidentes socialistas ha sido considerado como suficiente seguramente para colocar al PS en cabeza, no suficientemente bueno en cambio para desplazar a los electores en cantidad. En cuanto al antisarkozysmo, no es el perdedor de las elecciones. Pero no ha sido bastante potente para movilizar a los electores. Las elecciones regionales no representan el prólogo de las presidenciales".
