El inmigrante fallecido, de 29 años, había solicitado asilo en Suiza aunque había estado en la cárcel por tráfico de estupefacientes. Ante el rechazo de las autoridades a su solicitud e inminente expulsión, el nigeriano inició una huelga de hambre tres días antes de su deceso, que ocurrió justo después de haber sido esposado a la fuerza de pies y manos.
La Oficina Federal de Migraciones precisó que en 2009 hubo 43 vuelos de expulsión que salieron de Suiza con 360 personas abordo que se negaban por todos los medios a abandonar el país. Cada vuelo se organiza en función de las necesidades o si las personas expulsadas rechazan abordar a un vuelo regular.
Debate
Este año, cinco vuelos de ese tipo despegaron de aeropuertos suizos. El deceso de este inmigrante africano y la polémica que ha levantado -en relación a si los métodos utilizados por las fuerzas de seguridad son los más apropiados- coinciden con el inicio del debate parlamentario sobre una iniciativa del partido de ultraderecha UDC para retirar el permiso de residencia y expulsar a todo extranjero condenado por un delito grave.
