El éxito de esta producción británica de trama india relegó a un segundo plano a la cinta que contaba con mayor número de nominaciones, El curioso caso de Benjamin Button, que competía en 13 categorías.
Benjamin Button sumó tres galardones de carácter técnico por la mejor dirección artística, maquillaje y efectos visuales.
la dramática biografía política de Harvey Milk en su lucha por los derechos de los homosexuales, se alzó con las estatuillas de mejor guión original y la de actor protagonista, que fue a parar a las manos de Sean Penn, quien consiguió su segundo Oscar tras su estreno en 2004 por Mystic River (2003).
También dos galardones fue lo que consiguió El caballero oscuro, el filme más taquillero del año, que ganó en las categorías de actor secundario y edición de sonido.
Kate Winslet por fin logra su Oscar
Kate Winslet se llevó muy emocionada el Oscar en la categoría principal de actuación femenina por El lector, el primero de su carrera tras seis veces nominada, y dejó a las puertas de su tercer triunfo a la veterana Meryl Streep (La duda).
La pareja Brad Pitt y Angelina Jolie, ambos candidatos a un Oscar como mejor actor y mejor actriz protagonista por El curioso caso de Benjamin Button y El intercambio, respectivamente, se fueron a casa de vacío.
Penélope Cruz recibió el primer Oscar de la noche en la categoría de mejor actriz secundaria por la película Vicky Cristina Barcelona y se convirtió así en la primera española en lograr el máximo reconocimiento de la industria del cine estadounidense.
La madrileña confesó que no pudo evitar llorar en privado tras recoger el galardón.
Su estatuilla fue la única de la noche que fue a parar a un candidato de origen latino ya que la suerte fue esquiva para el chileno Claudio Miranda (candidato a la mejor dirección de fotografía por El curioso caso de Benjamin Button) y el mexicano Mike Elizalde, que optaba por el maquillaje de Hellboy 2: El ejército dorado.
El momento más emotivo de la noche
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando se concedió el Oscar de mejor actor de reparto al difunto Heath Ledger por su papel de maléfico Joker en El caballero oscuro.
Los padres y la hermana del intérprete australiano subieron al escenario para recoger la estatuilla en nombre de la hija de Ledger, Matilda, de tres años y heredera del premio cuando cumpla la mayoría de edad, según las normas de la Academia.
se llevó como era esperable el galardón de mejor película animada, La duquesa fue reconocida por el mejor vestuario, la japonesa Okuribito ("Departures") consiguió imponerse en la categoría de película extranjera y Man on Wire logró el premio de mejor documental.
La renovada imagen de la gala
La ceremonia de la 81 edición de los Oscar ofreció una imagen renovada, tal y como había anticipado la Academia de Hollywood, aunque la intensidad impuesta al inicio por su presentador, Hugh Jackman, se fue apagando a medida que avanzaba la gala.
El actor australiano, como si se tratara de un musical de Broadway, demostró sus dotes de cantante y bailarín mientras relataba de forma cómica el argumento de las cintas candidatas al Oscar de mejor película, un espectáculo para el que contó con la complicidad de la joven actriz Anne Hathaway.
A lo largo de la noche, el escenario del teatro Kodak fue cambiando de aspecto para la presentación de cada uno de los premios, aunque destacó la cortina con cerca de 100.000 cristales de Swarovski que dominó la escena al comienzo.
Una de las modificaciones de la ceremonia fue el hecho de que los premios de actuación fueron entregados por pasados ganadores del Oscar en esas mismas categorías. Así sobre el escenario pasaron, entre otros, Sofía Loren, Nicole Kidman, Anjelica Houston, Robert De Niro, Anthony Hopkins y Michael Douglas.
