Este martes es una jornada de despedidas en Pamplona, donde a las ocho en punto se ha celebrado el último encierro de los Sanfermines, corrido con toros de la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo, que ha sido uno de los más veloces de las fiestas y ha resultado emocionante aunque poco accidentado, sin que se hayan producido cornadas.
Al término del encierro de este martes, cuatro mozos han sido trasladados a los hospitales de Pamplona con contusiones y traumatismos, ninguno de ellos en estado grave.
Los heridos son un escocés de 50 años que ha sufrido un traumatismo craneal; un texano de 35 años y un zaragozano de 18, ambos con esguince de tobillo; y un francés de 33 años residente en Guernica que ha sufrido un esguince de rodilla.
En total, Cruz Roja ha atendido tras el encierro de este martes a 54 corredores, de los que la mayoría (30) sólo han precisado una cura en los puestos de socorro instalados a lo largo del recorrido.
Los astados de Núñez del Cuvillo serán lidiados en la Monumental de Pamplona, en la última corrida de la Feria del Toro, por los diestros Morante de la Puebla, El Juli y Miguel Ángel Perera.
La Octava de San Fermín
También este martes se celebra en la capital navarra uno de los actos más tradicionales de las fiestas, la Octava de San Fermín en la capilla del santo, a la que asiste la corporación municipal en traje de gala.
La octava a San Fermín se celebra desde antes de 1466 y cuenta con la presencia de la corporación municipal desde 1689, año en que se suspendieron los Sanfermines debido a la muerte de la reina María Luisa de Orleans. Como la fiesta quedó bastante deslucida, el regimiento de la ciudad acordó celebrar la octava con mayor solemnidad y acudir en pleno.
Al regreso de la celebración, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos acompañará a la corporación por las calles de Pamplona seguidos de los maceros, dantzaris y timbaleros, en su último desfile de las fiestas de San Fermín.
En la Plaza Consistorial, los gigantes de Pamplona bailarán su primera despedida festiva y, tras su habitual recorrido diario, se darán cita en la dársena de la nueva estación de autobuses, donde los niños se despedirán de estas figuras y disfrutarán de una lluvia de caramelos.
Homenajes
Los homenajes también van tocando a su fin en Pamplona y, así, la alcaldesa Yolanda Barcina cierra este martes este capítulo de actos descubriendo en el patio de caballos de la plaza de toros una placa en recuerdo a las personas que colaboraron en la organización, hace cincuenta años, de la primera Feria del Toro.
De esta forma, con grandes dosis de alegría y cansancio acumulado por las pocas horas de sueño, Pamplona apura los últimos sorbos de una fiesta internacional en la que todavía habrá tiempo para exhibiciones de deporte rural, charangas de música, verbenas y fuegos artificiales, hasta que, a medianoche, comience a escucharse por las calles el Pobre de mí.
A partir de las doce de la noche, la ciudad se llenará de velas y se entrelazarán los cánticos de lamento del Pobre de mí con el esperanzador "Ya falta menos" para las fiestas del 2010.
Será el momento de quitarse el pañuelo y guardarlo hasta el año que viene.
