El ministro español de Exteriores advirtió de que el agravamiento de la crisis alimentaria es "una amenaza seria para la estabilidad mundial", por lo que ha subrayado la urgencia de actuar de forma "corresponsable" y de hacer un esfuerzo para recabar más fondos contra el hambre. Con este propósito, reiteró el compromiso del Gobierno español de alcanzar el 0,7 por ciento del Productor Interior Bruto (PIB) en ayuda al desarrollo en 2012 y ha solicitado a los países ricos que también asuman este reto como obligatorio.
Moratinos ha propuesto crear un nuevo mecanismo para canalizar recursos adicionales destinados al sector agrícola y a programas de nutrición. Según el ministro, esta medida no acarrearía más burocracia ni crear nuevas oficinas, sino que utilizaría los instrumentos ya existentes, pero buscando más coordinación, rapidez y transparencia.
Ban Ki-moon clausura la reunión
La reunión de Madrid, que el martes clausurarán el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tiene como tarea evaluar las actuaciones comprometidas en la cumbre de la FAO celebrada en Roma el pasado mes de junio.
En opinión de Moratinos, ha habido un "escaso avance" en el cumplimiento de las metas marcadas en los últimos años a la vista de que cerca de 1.000 millones de personas siguen sufriendo hambre a diario. Aseguró que España mantiene firme el listón que se fijó en Roma de destinar 500 millones de euros hasta 2012 en ayudas a la seguridad alimentaria y la agricultura de países en desarrollo, de los que ya hecho efectivos más de la mitad -268 millones-.
Moratinos comentó que la erradicación del hambre es una cuestión de voluntad política, puesto que la comunidad internacional cuenta con "los recursos y los medios" para conseguirlo y "se conocen las soluciones". Por ello, ha hecho hincapié en que la reunión de Madrid debe ser una "llamada a la responsabilidad política" para no relegar a un segundo plano el reto de la lucha contra la pobreza.
