El presidente estadounidense ha hecho varios llamamientos a China para que permita una apreciación de su divisa.
En febrero, Obama adelantó en una entrevista que prevé "negociaciones muy serias" este año, que posiblemente "serán accidentadas", con China acerca de la cotización del yuan.
"Mi meta a lo largo de este año es que China se dé cuenta de que también le conviene permitir que su moneda se aprecie porque, francamente, su economía corre el riesgo de recalentarse", declaró entonces.
China mantiene invariable el tipo de cambio del yuan con respecto al dólar desde julio de 2008 pese a los llamamientos de EEUU, que considera que ese tipo de cambio se mantiene artificialmente bajo para beneficiar las exportaciones de la República Popular.
Las autoridades de Pekín respondieron que "la estabilidad del yuan es nuestra tarea principal".
El presidente estadounidense deberá decidir si define a China como un país manipulador de su moneda en el informe semestral del Departamento del Tesoro, previsto para el 15 de abril.
Ello podría elevar la tensión en las relaciones con China, que ya atraviesan un periodo accidentado debido al anuncio de EEUU de una venta de armas a Taiwán por valor de 6.400 millones de dólares, y la reunión del mes pasado entre Obama y el líder espiritual tibetano, el Dalai Lama.
