Núria Espert se ha referido también a Haciendo Lorca, en su opinión "uno de los mejores espectáculos de la carrera de Pasqual, con los textos de las protagonistas femeninas del poeta", un montaje que Espert interpretó junto al argentino Alfredo Alcón y que sólo se vio en Sevilla, Madrid, París y Buenos Aires.
La actriz, que ya dirigió a 32 actrices anglosajonas hace algo más de veinte años en la puesta en escena de La casa de Bernarda Alba en el londinense Lyric Theatre Hammersmith, será ahora Bernarda Alba, papel que entonces interpretó Glenda Jackson.
Ahora, vuelve a las tablas del TNC para interpretar el primer Lorca que se escenifica en su escenario, que ya la acogió en 1997 en "La Gaviota", de Chéjov, junto a Josep Maria Flotats.
Rosa Mara Sardà ha confesado ser, de las dos actrices, "la que menos sabe de Lorca", aunque ha confesado ser una gran lectora del poeta granadino, de quien tiene sus obras completas.
Ha agradecido a Pasqual el "regalo" que le ha hecho al ofrecerle el papel de Poncia en la obra.
El reparto y la escenografía, de lo poco que se ha desvelado
Lluís Pasqual ha desvelado poca cosa del montaje, del que sólo se sabe el elenco, que las protagonistas irán vestidas de negro como mandan los cánones y que se representará en una especie de tablado alrededor del cual se sentará el público, en donde se ha celebrado la rueda de prensa, y que será sin duda el suelo de azulejos de un patio andaluz.
La foto que Lorca hizo de La Casa de Bernarda Alba es, según Pasqual, la de una tragedia y en ella "no hay una sola frase que no tenga punta", ha señalado el director teatral.
Se representará en la Sala Petita del TNC entre el 29 de abril y el 28 de junio y posteriormente abrirá la temporada 2009/2010 del Teatro Español en Madrid.
Se hará en la sala pequeña del TNC porque es, según Pasqual, "una obra de voyeurs. Es como si alguien hiciera un agujero en las paredes y mirara una casa por dentro, porque la humanidad del personaje es verla de cerca".
Por ello, y como propuesta artística, se representará en esa sala, que tiene un aforo de 400 personas, y con una escenografía que representa una especie de patio con un toldo para que la voz no levante el vuelo.
La obra y el director teatral
subtitulada Drama de mujeres en los pueblos de España, fue escrita en 1936 y explica la rigidez de Bernarda Alba con sus hijas, encadenadas a la casa familiar, cerrada por la sombra de la muerte.
Se trata de un drama rural premonitorio sobre cómo los valores sociales y el fanatismo son capaces de sofocar las ansias de libertad y las raíces del deseo.
Lluís Pasqual (Reus, Tarragona 1951), que ha dirigido espacios públicos como el Centro Dramático Nacional y el Odéon de París, ha codirigido el Lliure de Barcelona y más recientemente el Arriaga de Bilbao, ha considerado que la representación de esta obra, el drama más emblemático de Lorca, "es un tipo de proyecto que sólo se puede permitir un teatro nacional".
