Vivir en Madrid cada vez es más caro. A las últimas subidas aplicadas sobre los medicamentos, la luz y el gas, a los madrileños se les ha sumado la del transporte público. Desde mayo, los residentes en la Comunidad de Madrid han visto cómo moverse por la región en Metro y autobús se encarecía un 11%, el mayor incremento porcentual desde hace casi una década. Primero fueron los abonos, los billetes de Metrobús y los títulos de autobuses interurbanos, y ahora le ha tocado el turno también a los billetes sencillos, pese a la negativa constante de Esperanza Aguirre a hacerlo.
Desde el Gobierno autonómico insisten en que los últimos Presupuestos Generales del Estado aprobados -con una reducción de 50 millones de euros al trasporte público en Madrid- no les ha dejado más margen de maniobra; aunque lo cierto es que los ciudadanos ya están cansados de que sean “siempre los mismo los que pagan las consecuencias de las crisis”. Éste es el caso de Rafael G. Mena, un pensionista de 76 años, que ha visto cómo su abono mensual pasaba de costarle 10,60 euros a 11,60 euros. “En mi situación de pensionista está fatal. Me están subiendo todo: las medicinas, la electricidad, el gas, y también el trasporte”, se queja amargamente Rafael a ESTRELLA DIGITAL. “Yo no sé dónde vamos a llegar”, continúa este pensionista, que está convencido de que cuando la crisis pase, con estos precios, “recuperarnos va a ser complicado”.
Rafael, como otros miles de pensionistas madrileños, coge el Metro todos los días. Su trayecto habitual es Villaverde-Plaza España. Con la nueva “tarifa por tramos” que estrenamos el pasado 26 junio, el viaje le costaría 2 euros por trayecto. Y aunque reconoce que el abono es la mejor de las opciones, no entiende “porque cada vez nos exigen más”. “Decían que a los pensionistas no nos iba a tocar nada más, pero ni eso ha sido verdad. Sabemos que la Nación se debe de recuperar de cualquier manera, pero que el esfuerzo siempre recaiga sobre los mismos no puede ser”, sentencia Rafael.
Moverse por Madrid en Metro y autobús se ha encarecido un 11%, el mayor incremento desde hace casi una década
En mayo se produjo la primera de las subidas de este año. Entonces subió el precio del Metrobús de 10 viajes, de 9,30 a 12 euros (un 29% más). La tarifa para ir o volver del aeropuerto, que pasó de 3 euros a 5 euros. Y los abonos, que como media, se encarecieron un 8%. En aquel momento se organizaron muchas protestas en contra del 'tarifazo'. Pero hoy, dos meses después de haberse puesto en marcha, los ciudadanos empiezan a notar sus efectos.
A Miriam (24 años y dependienta de una zapatería) le parece “una auténtica tomadura de pelo”. A ella, la subida le ha supuesto pagar cinco euros más todos los meses de transporte. “Son 5 euros que me han subido del Metro y que por lo tanto me quito de comer. Con 5 euros puedes comprar leche, pan y patatas”, protesta esta joven madrileña. Y en términos similares se manifiesta Alejandra (37 años y comercial), que cree que se trata de “una subida demasiado grande para los momentos en los que estamos”. “Los sueldos no suben lo mismo, eso está claro. Así que aunque sólo sea por eso, no tendría que subir nada, sino todo lo contrario”, sentencia.
Un deseo utópico, que lejos de hacerse realidad, se complica conforme van pasando los meses. Tanto es así, que a finales del mes pasado se produjo un nuevo incremento tarifario en el Metro madrileño. En esta ocasión del billete sencillo, que ya sufrió una importante subida en el mes de agosto de 2011, cuando pasó de valer 1 euro a 1,5 euros. Según Esperanza Aguirre, para este año no estaba prevista, pero el déficit público de la Comunidad de Madrid, al final cifrado en un 2,2%, el doble que la previsión inicial, no ha ofrecido más opciones. A partir del 26 de junio, cuanto más lejos te quieres trasladar, más dinero tienes que pagar. Según reza en la nueva normativa tarifaria de Metro, una vez pasadas las cinco paradas, se pagan 10 céntimos más por parada, hasta un límite de dos euros. Una medida que a Sandra Jiménez (18 años) le ha afectado especialmente, puesto que ella que vive en Coslada y no se compra abono, con esta nueva subida, cada vez que viene a Madrid se deja la mitad de la paga. “A la semana me dan 20 euros, y muchas veces me dejo más de la mitad de ella en transporte”, confiesa esta joven a ESTRELLA DIGITAL.
Adelanto del horario de cierre y huelgas
Aunque la subida de las tarifas no es lo único que indigna a los usuarios de Metro. El adelanto de la hora de cierre también enfada a los madrileños. Tal y como anunció hace unos días el consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero, en las próximas semanas y a modo de ahorro, el Metro comenzará a cerrar sus puertas a las 12 de la noche de domingo a miércoles.
“Suben la tarifa y recortan servicios. Eso no se entiende muy bien”, se queja Miriam, igual de enfadada con la medida que Rafael, que cree que perjudicará mucho a los espectáculos y a los trabajadores. “¿Si necesitas moverte a la 1 de la mañana qué haces ahora? Todo el mundo no tiene un medio de transporte”, insiste el pensionista. Una pregunta para la que Alejandra tiene respuesta: “Si cierran a las 12 de la noche nos obligarán a coger taxis, con lo carísimos que son, que cada vez suben más las tarifas”.
“Suben la tarifa y recortan servicios. Eso no se entiende muy bien”
Pero las malas noticias para los usuarios de la red de Metro no terminan aquí. Es posible que este verano también tengan que sufrir el paro generalizado de los servicios como consecuencia de los paros con los que han amenazado los trabajadores del suburbano. Por el momento se sostiene con pinzas el acuerdo al que sindicatos y Comunidad de Madrid llegaron tras el anuncio de la rebaja salarial del 3,3% que el Gobierno de Esperanza Aguirre tiene previsto aplicar sobre los trabajadores de Metro, pero habrá que ver qué ocurre en las próximas fechas. Hay prevista una nueva asamblea para el próximo 5 de julio para informar del estado de las negociaciones con la Dirección de Metro, y además, el Sindicato de Conductores ha convocado paros de dos horas para los días 6, 10 y 11 de julio y uno de tres horas para el día 13 en protesta por el adelanto del cierre de Metro.
