Además de criticar a Israel, los participantes también condenaron a varios países árabes, como Egipto y Arabia Saudí, así como a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), por las posturas mantenidas durante los 22 días de ofensiva militar israelí, que ha causado más de 1.400 muertos y 5.500 heridos.
"Los sionistas no han conseguido romper la fuerte resistencia armada palestina y han concentrado esta guerra en matar mujeres y niños y destruir edificios y casas", dijo a Efe uno de los manifestantes.
Según Ashraf Abu Daya, jefe del servicio de relaciones públicas de Hamás, "la gente ha venido para expresar su solidaridad completa con la resistencia armada y con las familias de los que ha perdido a sus seres queridos y quienes han perdido sus viviendas".
La "altísima participación" en la manifestación demuestra, según él, que "el movimiento Hamás no ha sido doblegado en esta guerra y que el pueblo todavía está a su lado, apoyándolo".
La "repentina" declaración de alto el fuego por parte de Israel, afirma Daya, se debe a que "el enemigo se dio cuenta de que no podía hacer frente a la fuerte resistencia palestina y de que su Ejército estaba siendo derrotado por nuestros combatientes".
