"Mi percepción es que el libro de papel y el digital van a tener que pactar y me parece un escenario muy enriquecedor", apunta el escritor Lorenzo Silva, quien ha dicho que la industria editorial tiene un margen para adaptarse de manera inteligente al nuevo modelo tecnológico y evitar así la "guerra" que se ha producido en otros sectores, como el de la música.
El escritor ha reconocido que los soportes actuales del libro electrónico tienen "un trecho por andar" porque son "inmaduros", "insuficientes" y no presentan tanta utilidad como otros dispositivos utilizados para la digitalización de otro tipo de contenidos digitales. Además, "mientras que todo el mundo utiliza un teléfono móvil, no todos leen un libro como bien sabemos, y menos en algunos países como el nuestro", ha reflexionado.
Para Silva, el libro físico propicia experiencias valiosas que aún no ofrece el electrónico, incluido el apego afectivo, por lo que no cree probable que el primero pierda todo su valor y desaparezca "de la noche a la mañana". El autor de La Flaqueza del Bolchevique ha dicho que es "muy difícil" que el libro físico sea sustituido por un documento digital a la hora de hacer un regalo porque es "absolutamente impersonal". Por lo menos yo no lo haría con mi mujer, no le regalaría un PDF con el último libro de alguien", ha sostenido.
Transición
Sin embargo, el escritor es consciente de que sin duda "cabe esperar un reparto entre el libro tradicional y el electrónico" que será creciente, aunque desconoce a qué ritmo. "Claramente estamos en puertas de una transición bastante decisiva en el mundo del libro. (...) El desplazamiento se irá produciendo a medida que el electrónico aporte más valor que el físico", ha asegurado.
Tanto es así que ha afirmado que el nuevo soporte arrojará cambios que afectarán a los propios contenidos y a la forma de escribir. Silva ha exaltado el valor que la revolución tecnológica tiene a la hora de promover el acceso universal a obras literarias de dominio público, un problema que el sector editorial "no sabe resolver". Asimismo, ha valorado el hecho de que la red dé cabida a nuevos autores y que permita que los libros editados, que subsisten "tres meses en una librería", encuentren su vida en el espacio digital y así se mantenga "sin coste" su supervivencia.
Para el autor de "Carta Blanca", la red ha permitido el surgimiento de formatos literarios híbridos, ha impulsado la literatura cooperativa y la retroalimentación entre público y creador y ha dado alas a la microficción y la poesía, "dos géneros parias que han encontrado en internet un espacio ideal". A pesar de defender las bondades de la era digital, Silva ha destacado la importancia de los derechos de autor y ha dicho que esta revolución tecnológica no puede llevar a que los internautas se apropien de obras que tienen un dueño legítimo.
