Pollos asados, birras, ambientadores de coche con forma de pino y palillos en la boca. Todo para presentar una colección muy trabajada y con un estilo propio que empieza a ser inconfundible a pesar de ser sólo la segunda participación de la catalana en la pasarela madrileña.
Una colección con clara inspiración de la calle y el 'street art' como el graffiti o el hip hop en la que además sorprende el toque glamuroso de las prendas hechas en piel. Apuesta juvenil y desenfadada en Cibeles a la que también quisieron sumarse Anna Figuera y Macarena Ramos, creadoras de la marca El Delgado Buil que presentaron su idea de moda para el próximo otoño-invierno.
Las diseñadoras y su colección 'Superfurry animals' con ropa abrigada como jerseys, pantalones, vestidos, chaquetas y gorros con orejeras, repartieron color por la pasarela. Grises, azules, rosas rojizos y verdes en tejidos muy suaves como el terciopelo, la lana o el cashmere. Chicos y chicas jóvenes, elegantes con ropa original y atrevida. Muchos aplausos para una colección que recuerda a los mejores momentos de El Delgado Buil.
La noche y la luna
En la última jornada de moda en la Feria de Madrid también se pudieron ver las colecciones de Toni Francesc y María Barros. El primero apuesta por diseñar vestidos para mujer con la falda por encima de la rodilla en los que juega con las mangas, cortas, largas, con o sin hombreras, pliegues y caídas con paleta de colores inspirados en la noche y en la luz de la luna. Contrastes en los materiales orgánicos y los tecnológicos con un toque metafísico.
María Barrros por su parte, se inspira en el Art Noveau y en la naturaleza para crear chaquetas en terciopelo violeta, vestidos de gasas y sedas, y adornos con plumas de faisán. En los colores, la diseñadora busca el contraste entre los tonos más vivos y los pastel. Un desfile divertido y lleno de inspiración, que junto a los anteriores aporta calidad y novedad a Cibeles Madrid Fashion Week, que cierra este martes sus puertas tras cinco intensos días de moda.
