El discurso de Ruiz-Gallardón del año pasado se convirtió, cuando hizo una referencia a "Doña Cuaresma" que no pocos interpretaron referida a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, en objeto de análisis entre líneas.
Tanto es así, que este año ha pedido: "me tienen que prometer que van a tomarme a pies juntillas, sin quitar ni poner, que luego vienen los exégetas del antruejo y ven fantasmas donde no los hay". Y es que el alcalde está convencido de que "campan por la Villa palabreros y murmuradores, analistas y hermeneutas, almas de confidencial y tertulia diaria, qué digo diaria, ¡horaria!, y que cuando el diablo no sabe qué hacer mata moscas con el rabo o le busca las entrelíneas al Entierro de la Sardina".
Más tarde, Ruiz-Gallardón ha dicho a Efe que "todas las interpretaciones son libres", aunque Doña Cuaresma es Doña Cuaresma y no otra, Don Carnal sólo es Don Carnal y la sardina nadie más que la misma sardina. Es sólo algo "divertido", han asegurado desde el entorno del alcalde.
La alocución del alcalde ha tenido este año varias referencias la crisis y una a la cita del 2 de octubre en Copenhague, donde el Comité Olímpico Internacional decidirá si Madrid organiza los Juegos del 2016.
La sardina y la crisis
Para hablar de la crisis ha aprovechado a la sardina, que ha llegado a Madrid entre "vacas flacas", aunque le ha consolado "saber que sus primas ricas, la anchoa y el arenque, ya no pueden mirarla por encima del hombro, perdón, de la branquia, porque tal y como están las cosas la señora en todas las casas va a ser pronto ella".
"¿Cómo no identificarnos con esta mortificada especie, cuando el ciudadano esforzado y trabajador tiene a veces la dolorosa sensación de estar, como ella, mordiendo anzuelos todo el día?", se ha preguntado, antes de añadir: "que si los bancos, que si el euribor, que si la liquidez_ ¡Liquidez!".
En cuanto a la candidatura olímpica, ha pedido a los madrileños "que se recaten, se esmeren y se vuelquen, que es lo que toca cuando los señores inspectores del Comité Olímpico Internacional vengan a visitarnos dentro de poco". "Hagan el favor, ciudadanos, de comportarse", ha pedido a los madrileños.
