Zapatero ha aprovechado el inicio de su discurso, al que le ha dado paso el portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso, para mostrar su satisfacción sobre la dirección del grupo parlamentario. El líder del Ejecutivo ha recordado que en estos momentos el PSOE se encuentra en la mitad de la legislatura y ha explicado detenidamente en qué han consistido las tres direcciones que ha seguido su equipo.
En la lucha contra la crisis económica y el incremento del paro, Zapatero ha recordado la puesta en marcha del Plan E para abordarla: "Tratamos de sostener el sistema financiero y proteger los ahorros de los ciudadanos". El jefe de Gobierno ha insistido en la solidez que tiene el sistema financiero español: "Es uno de los más sólidos y fuertes de los países desarrollados".
El presidente del Gobierno recalca las tres direcciones que ha tomado el Ejecutivo como directrices fundamentales. Primero, combatir la crisis y la tasa de desempleo. Renovar el crecimiento económico del país y por último defender los avances sociales conseguidos hasta ahora.
Seis meses más de desempleo
Zapatero destaca el compromiso del Gobierno para cambiar el modelo de crecimiento de España, basado hasta ahora en la explotación de la construcción. El presidente también ha recordado que uno de los principales objetivos de su Gobierno ha sido la protección de los parados, alargando su prestación por desempleo de 426 euros durante seis meses más y el esfuerzo para evitar el cierre de más empresas y pymes mediante la inversión estatal.
El jefe del Ejecutivo señaló que "merece la pena hacer este esfuerzo de cohesión social" porque en el camino de la salida de la crisis dicha cohesión no puede alterarse y las políticas sociales no pueden salir "menoscabadas".
La crisis hace necesarios "serios sacrificios de todos", pero también hay que trabajar porque los que más dificultades tienen "sean los que menos sacrificios tengan que hacer" de forma que la cohesión social se mantenga "como gran seña de identidad colectiva".
Felicitación a los agentes sociales
El jefe del Ejecutivo felicita a los agentes sociales por haber llegado a un principio de acuerdo en la negociación colectiva que, aseguró, "dará estabilidad, seguridad y confianza a las empresas y los trabajadores y ayudará a la recuperación".
En su intervención en la reunión con los diputados, senadores y eurodiputados socialistas, Zapatero señaló que el acuerdo alcanzado este lunes es una "buenísima noticia".
Las patronales CEOE y CEPYME y los sindicatos CCOO y UGT alcanzaron anoche un principio de acuerdo en materia de negociación colectiva para los ejercicios 2010 a 2012 y que contempla subidas salariales comprendidas entre el 1 y el 2,5%.
El alza salarial acordado para este año es del 1%, mientras que para 2011 se situaría entre el 1 y el 2% y para 2012 estaría comprendida entre el 1,5 y el 2,5%.
Reforma laboral
Zapatero defendió la propuesta de reforma laboral presentada por el Gobierno a los agentes sociales, rechazó que sea un documento "blando" y señaló que es "pacífico" y está pensado "para el diálogo y para el acuerdo social".
"Ésa es nuestra manera de entender cómo se gobierna la economía", señaló Zapatero, quien insistió en que el texto propuesto "no es ni duro ni blando", sino que busca la concertación y mantener la paz social.
En la reunión de diputados y senadores socialistas con motivo del inicio del curso parlamentario, Zapatero apuntó que el "gran reto" de la reforma es el de acabar con la precariedad laboral y la excesiva temporalidad, el "problema capital" del mercado de trabajo español.
Según Zapatero, el Gobierno trasladó un documento para la reforma, en el que se contienen los problemas fundamentales del mercado laboral y se comprometen acciones que puedan aliviar y contribuir a la creación de empleo.
Entre estas acciones destacó la de proponer a empresarios y sindicatos "un plan urgente" en favor del empleo para los jóvenes con menor cualificación, los que han sufrido la crisis "más duramente".
También recordó que la propuesta, que defiende no renunciar a los derechos de los trabajadores, apoya potenciar la flexibilidad interna en la empresa, con fórmulas de reducción de jornada como alternativa al desempleo o reformas en la contratación a tiempo parcial, una "laguna" del mercado de trabajo español, donde hay la mitad de empleos a tiempo parcial que la media europea.
Reforma de pensiones
Zapatero, ha apremiado hoy a la sociedad, a los grupos políticos y a los agentes sociales a plantear un debate sereno y racional sobre la reforma de las pensiones, en interés del país y pensando en el futuro de los hijos de los trabajadores actuales.
Zapatero, quien ha intervenido durante casi un hora ante el plenario de diputados, senadores y eurodiputados socialistas, acompañado por varios ministros de su Gabinete, ha reclamado un gran consenso nacional sobre el sistema de pensiones, que actualmente es sólido y estable y que debe seguir teniendo la misma solvencia dentro de 30 años.
A su entender, "el debate puede y debe ser sereno y racional", sabiendo que ésta no es una propuesta para esta etapa, lo que debe dar tranquilidad, porque no obedece "ni a la urgencia ni al requerimiento político, y menos electoral", sino que es imprescindible para planificar bien la protección social del 2025.
Convencido de que ese debate concluirá con un gran acuerdo, Zapatero ha agradecido de antemano la disponibilidad de todos los grupos políticos, que saben "lo que hay en juego", al tiempo que ha confiado en que habrá la misma disponibilidad por parte de empresarios y sindicatos.
Tras señalar que el actual sistema de pensiones "ha demostrado fortaleza y solvencia hasta ahora", el jefe del Ejecutivo ha apuntado que a los socialistas quieren ser garantes de un buen sistema pensiones, porque se lo deben a la generación que administre el país en el año 2025.
"Hagamos ese debate, hagámoslo para el consenso, en interés del país", ha urgido el también secretario general del PSOE, para quien es necesario comenzar a planificar ahora para que dentro de quince o veinte años las pensiones "sigan siendo pensiones".
Según ha explicado, la ecuación actual de 10 por ciento del PIB que supone el pago de las pensiones, fruto de otro 10 por ciento de ingresos del PIB, variará con los años con los cambios demográficos y el aumento de la esperanza de vida.
Dado que la previsión es que el coste de las pensiones supere ese 10 por ciento, Zapatero ha puesto el acento en la necesidad de "tomar medidas hoy", antes de descartar incrementemos en las cotizaciones sociales para afrontar ese reto. "Hay que tomar medidas razonables, sensatas y por acuerdo, que permitan garantizar" la solvencia del sistema, ha agregado.
Zapatero ha defendido las políticas sociales puestas en marcha por el Gobierno desde 2004, ha negado que sean un "despilfarro" o un "gasto inútil", como dicen "algunos", y ha argumentado que responden a la necesidad de afrontar algunos problemas como la baja tasa de natalidad o la incorporación de más mujeres al mercado laboral.
Sobre la Ley de Dependencia, ha detallado que ya está ayudando a unas 500.000 personas y que ha creado alrededor de 100.000 puestos de trabajo.
