Un día después de la dimisión de Carlos Dívar como presidente del Consejo General del Poder Judicial, por el escándalo de los supuestos viajes que hizo el ya expresidente a cargo del erario público, y de que el vicepresidente del Órgano, Fernando de Rosa, tomara el relevo; la polémica envuelve de nuevo al órgano de gobierno de los jueces.
Tal y como publica este viernes el blog de Los Genoveses, el nuevo presidente en funciones del CGPJ también ha hecho de las suyas. Según se relata en este mismo espacio online, las andanzas de De Rosa “como militante genovés, como juez y como Consejero del Gobierno de Francisco Camps” es probable que también den mucho de que hablar. Este jueves, en este blog ya se comentaba el afán del nuevo presidente del órgano por favorecer a familiares y a los amigos de sus amigos y en especial a los de su mujer. Y ahora ya ha quedado demostrado.
El 2 de Octubre del año 2003, y en calidad de secretario autonómico de Justicia e Interior firmó una carta dirigida a otro alto cargo del Gobierno valenciano. En ella, De Rosa recomendaba a una amiga de su mujer y afiliada al PP para una “colaboración” en un trabajo o proyecto de esa área . Es cierto que la carta no incluye una petición ni obligatoriedad expresa para que se contratara a esa persona, pero varios abogados consultados por este blog consideran que dicha misiva podría constituir un delito de tráfico de influencias según el artículo 428 del Código Penal.
Juzque usted mismo...

