El enviado norteamericano realiza su tercera visita a la región desde enero pasado, cuando fue designado en el cargo, aunque se trata de la primera que efectúa desde que la investidura del nuevo gobierno israelí.
Por su parte, Liberman calificó el encuentro con el enviado estadounidense de "importante" y "minucioso" y precisó que tuvo por objeto "coordinar posiciones entre EEEUU e Israel". "Hablamos de mantener una verdadera y cercana cooperación y esperamos una próxima reunión para ahondar en un diálogo profundo", apostilló el jefe de la diplomacia israelí, quien estrechó la mano de su invitado.
Lieberman, dirigente del partido ultra-derechista Israel Beitenu, aseguró recientemente que su Gobierno no se siente vinculado por el proceso de paz de Annapolis, impulsado en noviembre de 2007 por la Administración Bush, que tiene como fin último la creación de un estado palestino.
Mitchell se entrevistó por la mañana con el presidente de Israel, Simón Peres, quien aclaró que su país no tiene planes de atacar Irán pese a la oposición frontal del Estado judío al programa nuclear que desarrolla Teherán. "Todo lo que se dice sobre un posible ataque a Irán son tonterías, la solución en Irán no es militar", dijo Peres, según medios locales. El enviado estadounidense expresó que la Administración Obama está completamente comprometida con la seguridad de Israel y con una solución de dos estados al conflicto palestino-israelí.
