"El Frente Nacional consigue un resultado preocupante y, en algunas regiones, un gran éxito. Luego, y es sin duda el carácter principal del escrutinio, la izquierda gana una buena decena de puntos en relación con las anteriores elecciones regionales, mientras que en aquella época el gobierno era ya impopular. El voto impone a los jefes de fila de la oposición una nueva responsabilidad. Para transformar el éxito en victoria, la unión la más amplia es un imperativo categórico. Los tres principales componentes de la izquierda han marcado puntos: Martine Aubry está a punto de conseguir restablecer al Partido Socialista en su posición de primer opositor; la ecología se convierte sin duda en la segunda fuerza de la izquierda, confirmando su brecha de las europeas; el frente de izquierda se instala en el paisaje. De este escrutinio regional puede nacer una esperanza nacional. Déjenla crecer."
