El presidente venezolano dijo que el caso abierto por el juez Eloy Velasco es "una locura, porque no hay ni una sola prueba que sustente la acusación".
Chávez invitó a preguntarle al ex presidente del Gobierno español Felipe González "por qué hizo aquel convenio" con el entonces presidente venezolano Carlos Andrés Pérez "a través del cual llegó un grupo de personas que pertenecieron a la ETA y que son ahora venezolanos y están casados y tienen hijos y hasta nietos".
"Estamos seguros que no están participando en ninguna actividad de terrorismo", dijo, en referencia a los once presuntos etarras que llegaron a Venezuela en 1989 en virtud de aquel acuerdo, tras el fracaso de las negociaciones de Argel entre el Gobierno español y la banda terrorista. Agregó, no obstante, que si le "demostraran otra cosa, con pruebas irrefutables, la situación cambiaría".
El juez Velasco procesó el pasado 1 de marzo a varios presuntos miembros de ETA y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por colaborar presuntamente para atentar contra altos cargos colombianos en España.
Ordenes de detención internacional
Según indicaron este martes fuentes judiciales españolas, el juez ha cursado ordenes de detención internacional de los procesados, entre ellos Arturo Cubillas Fontan, uno de los once presuntos etarras que llegaron en 1989 a Venezuela.
Cubillas, casado con una ciudadana venezolana de origen vasco que ha ocupado varios cargos públicos desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999, ocupó en el 2005 el cargo de director adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierras, y tiene nacionalidad venezolana.
El presidente venezolano reiteró que no quiere dañar las relaciones con España, pero señaló que "no entiende" cómo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, puede poner en peligro la relación con Venezuela por defender al ex presidente español José María Aznar.
"No entiendo por qué Zapatero defiende a Aznar"
"No entiendo por qué Zapatero defiende a Aznar por el hecho de que sea un ex presidente. A eso le llaman la solidaridad automática, y eso sí es malo", dijo. Subrayó, como ya lo dijo la semana pasada, que si las relaciones se dañan "España tiene mucho más que perder" y abogó porque la "sindéresis" vuelva a regir las relaciones entre ambos países.
Chávez volvió a denunciar, como lo ha hecho en anteriores ocasiones, que Aznar "sabía" del golpe de Estado del 2002 contra él y dijo que Zapatero no debería molestarse cuando se califica al ex presidente de "mafioso", "porque lo es".
Afirmó que las relaciones con Madrid no sufrirán por mucho que le ataque la prensa o la derecha española, aunque sería diferente si el "irrespeto" viene del gobierno de Zapatero, y entonces el "daño" sería mayor para España porque podría afectar a las inversiones que tienen sus empresas, especialmente en el petróleo y el gas.
Al referirse al juez Velasco, Chávez señaló unas fotos que han sido publicadas en la prensa de este país en las que se ve al fallecido dirigente de las FARC Raúl Reyes recibido en el año 2000 por el gobierno autónomo valenciano, presidido por Eduardo Zaplana, del PP, y del que formaba parte entonces el magistrado.
Reveló que él también recibió en aquella época a Reyes, a petición del entonces presidente colombiano Andrés Pastrana pero, dijo, "en privado y en secreto".
