La selección representa un "monto importante" de los fondos que conserva el Museo Hemingway en Finca Vigía, el hogar cubano del escritor durante 21 años, explicó la especialista Inaurys Portuondo.
"Hay una selección exquisita hecha, no es una selección arbitraria", precisó Portuondo, al señalar que la digitalización fue un "proceso paulatino" que el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba realizó con la cooperación del Consejo de Investigación de Ciencias Sociales de Estados Unidos.
Además de la conservación y digitalización de los papeles de Hemingway, el acuerdo bilateral establecido entre esas dos instituciones incluyó la restauración de Finca Vigía, convertida en museo en 1962.
La propiedad, reabierta en su totalidad en diciembre de 2006, guardará ahora los archivos digitales de Hemingway, y recibirá a los especialistas e investigadores "nacionales y extranjeros" interesados en consultarlos, previa coordinación por correo electrónico.
"No es un servicio gratuito", apuntó Portuondo, quien admitió que existe gran "demanda y avidez" entre los investigadores por revisar esos fondos. "Inéditos literarios no existen, no hasta donde conocemos, pero sabemos que a partir de las consultas de especialistas pueden surgir nuevas hipótesis a través de sus investigaciones", añadió.
Entre los archivos más interesantes de la colección hay algunos textos "en clave" que podrían confirmar la presencia de submarinos alemanes en la costa norte de Cuba durante la II Guerra Mundial.
Portoundo explicó que esos apuntes se han conservado en "distintos formatos" y que es muy probable que hasta por "cuestiones de seguridad" Hemingway "no haya destinado un cuaderno especifico" para ellos.
Los fondos digitales podrán ser consultados "más adelante" en la Biblioteca Kennedy de Boston (EEUU), mientras ya se trabaja en el rescate de otros 1.000 documentos "paulatinamente".
