Ha tardado cuatro años en volver a editar un disco, ¿es una obra con mayor ornamentación musical que trabajos anteriores?
Tiene una orientación musical distinta. Es el primer disco en el que hago yo casi todo. Se diferencia de discos anteriores en que es más guitarrero. Se ha demorado mucho en salir porque hubo problemas con la anterior discográfica. Por el medio está un disco que espero que vea la luz pronto con temas de los primeros discos y alguna canción nueva en el que colabora Aurora Beltrán.
¿Bebe su música de las fuentes de la canción andaluza?
Siempre he oído música andaluza, aunque me fuera de allí con trece años. Desde pequeño he escuchado mucho flamenco, copla y carnaval; de este modo aprendí a tocar la guitarra. Aunque toda esta influencia quizás sea en este último disco en el que menos se nota.
En "Horizonte de sucesos" como en otros de sus discos las letras utilizan lo religioso y erótico como metáfora...
Son dos terrenos que tienen mucho fondo para las letras. Lo religioso entra dentro de una experiencia humana que se mueve hacia la mística. Lo erótico creo que está en todas las cosas; forma parte del imaginario colectivo.
¿Es la canción de autor uno de los vínculos culturales más fuertes con América latina?
Creo que sí, todo ello forma parte de la historia. Se percibe una cultura a través de otra. Es claro también en el terreno político. La música de autor siempre ha estrechado esos lazos, aunque en los últimos tiempos quizás se noten más en otros estilos musicales.
En la música actual se apuesta por la superficialidad y no por los artistas con poso.
Es un mal general de la sociedad, no sólo en la música. En la cultura se tiende a lo liviano y no se va más allá del escaparate como si se vendieran caramelos. Además se va a toda leche y ese ritmo impide que se escuche a muchos artistas.
