Los hechos ocurrieron en primavera del 2007, cuando, según la acusación un grupo de militares estadounidense, formó un pelotón de fusilamiento, en una acción de castigo para vengar la muerte de tres compañeros caídos en acción.
La sentencia de este jueves es la última entre en el grupo de cinco soldados estadounidenses que fueron procesados en los meses anteriores por este caso. La condena a cadena perpetua corresponde al militar de más alto grado entre ellos, un sargento. Los otros cuatro soldados fueron condenados en los últimos meses a penas de diversa consideración.
Uno de ellos fue sentenciado a cadena perpetua, otro a 35 años de cárcel, el tercero a ocho meses y el cuarto a siete meses de prisión.
Los cinco militares formaban parte del 18 regimiento de infantería del primer batallón de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Schweinfurt (Baviera), que estaba destacado en Iraq en una misión de un año.
En octubre del 2007, la unidad regresó de Iraq a Baviera y a principios del 2008 la policía militar comenzó a investigar el asesinato.
